Actualizado 28/10/2009 21:08 CET

Economía.- El presidente del Sabadell cree que en 2010 la banca debe ser extremadamente cauta en repartir beneficios

CASABLANCA (MARRUECOS), 28 Oct. (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Anna Cristeto) -

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, opinó hoy que 2010 no será un año muy negativo o "terrible" para la banca, como han apuntado algunos, pero tampoco de muchos beneficios para repartir, sino que se mantendrá la política de guardar este excedente en forma de provisiones. "El año que viene es un año para ser extremadamente cauto desde el punto de vista de los resultados", aseguró.

En rueda de prensa previa a la inauguración de la primera sucursal operativa del banco en Marruecos, afirmó que el año que viene la banca continuará experimentando la presión sobre los resultados por la misma presión que se ejerce sobre los márgenes de intermediación por la bajada de tipos y las dotaciones. Con todo, Oliu dejó claro que lo importante para la banca española es seguir atenta a la evolución de la economía y de las tasas de crecimiento del PIB, que no serán buenas, aunque menos malas de lo que apuntan algunas previsiones, dijo.

En su opinión, este crecimiento en los próximos cuatro años será la mitad de los últimos años, con pequeñas tasas de incremento que no resolverán un problema de magnitud, como es el paro en España.

En el ámbito bancario, recordó que las entidades están arrastrando las consecuencias de la crisis inmobiliaria, si bien en el segmento de banca de empresas el Sabadell ha cosechado este año mejores resultados de los esperados, gracias al perfil exportador de parte sus clientes.

En este contexto, el presidente del Sabadell declaró sentirse "perfectamente intranquilo", y lo dijo en positivo porque incluso en épocas de crisis económica el banco busca oportunidades y realiza inversiones, como la de Marruecos o la compra de Mellon que tramita en estos momentos en Estados Unidos.

Oliu dio por descartado que el banco amplíe capital y recordó que la entidad mantiene el ratio de capital estable, que en tres años no prevé que baje del 6,5%. Ahora es del 7,7%.