Los siniestros fraudulentos en España aumentaron un 12,5% en 2018, hasta 22.500 casos, según Axa

Publicado 28/02/2019 11:18:22CET
AXA ESPAÑA - Archivo

Si todo el sector asegurador español persiguiera el fraude, el importe indemnizatorio a evitar ascendería a 1.000 millones de euros

MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

El número de siniestros fraudulentos detectados en España aumentó un 12,5% en 2018 respecto al ejercicio precedente, sobrepasando los 12.500 casos. Esto arroja una tasa de fraude del 1,88%, 15 puntos básicos por encima de un año antes, según se desprende del sexto informe elaborado por Axa.

Durante el año 2018, Axa evitó pagos indemnizatorios fraudulentos en todos sus ramos -vida, no vida, particulares y empresas- por un importe total de 66,2 millones de euros, lo que supone un incremento de más del 5,5% interanual. Si todas las compañías aseguradoras españolas persiguieran esta práctica se estima que el importe de pagos fraudulentos a evitar ascendería a 1.000 millones d euros.

No obstante, el director de fraude de Axa España, Philippe De Mingo, ha asegurado que la mayor parte de los clientes son "honestos", mientras que las causas de este incremento habría que buscarlas en el mayor esfuerzo en inversión del grupo para luchar contra este problema. De hecho, el número de casos sospechosos detectados por Axa han pasado de menos de 51.000 en el año 2016, a casi 64.000 el año pasado.

"El volumen de clientes tentados a cometer un fraude es muy reducido, la gran mayoría de los siniestros son reales y reflejan las situaciones de riesgos normales que se producen en la vida cotidiana, siendo solo una minoría los que tratan de obtener una indemnización ilícita a través del engaño", ha indicado.

En este sentido, del estudio se desprende que el beneficio económico medio que se intenta defraudar en el fraude premeditado es de 3.200 euros, frente a los 600 euros de media del fraude masa u oportunista. "Esta práctica se está profesionalizando", ha lamentado De Mingo, que asegura que se observa un incremento de los casos planificados con antelación frente a los que tratan de introducir daños preexistentes o anteriores al siniestro.

AUTOS, EL RAMO CON MAYOR FRAUDE

El ramo de autos continúa concentrando el mayor porcentaje de fraude en el seguro, acaparando casi la mitad, si bien ha caído en 10 puntos porcentuales durante el último año, pasado del 61% en 2017 al 49% de 2018. Los fraudes en autos suelen tener que ver con la conducción del vehículo.

En contraposición a esto, en el ramo de multirriesgos, que incluye comercio, hogar y oficinas, se observa un aumento de 10 puntos porcentuales, hasta el 40%, motivado principalmente por un repunte del fraude en hogar relacionado con daños eléctricos.

De su lado, el ramo de diversos, como transportes, industrias, salud, accidentes o vida, ha mantenido su porcentaje respecto al año pasado en torno al 11%.

CONSECUENCIAS DEL FRAUDE SOBRE EL PRECIO

La detección de los casos de fraude tiene un impacto "importante" en la prima que pagan los asegurados por sus pólizas. El año pasado los pagos evitados por casos de fraude y que no fueron repercutidos en el resto de asegurados supusieron un ahorro del 5% en el seguro de auto o del 19% en los casos de responsabilidad civil.

Por comunidades autónomas, Cantabria es la que registró la mayor tasa de fraude en el seguro, hasta un 3%, seguida de La Rioja (2,94%) y Galicia (2,52%). Al contrario, las que registran una menor tasa de fraude al seguro fueron Madrid (1%), País Vasco (1,32%), Castilla La Mancha (1,54%) y Cataluña y Aragón (ambas con un 1,73%).

LOS HOMBRES COMETEN MÁS FRAUDES

Axa ha incluido por primera vez una visión por género de la que se desprende que más del 75% del fraude en autos lo cometieron los hombres. No obstante, estos porcentajes varían si se atiende al ramo de hogar, en el que los fraudes cometidos por hombres y mujeres están más equilibrados.

De media, el 59% de los casos detectados en los seguros de hogar fueron cometidos por varones, mientras que cuatro de cada diez los cometieron las mujeres.

Asimismo, el 73% de los fraudes que se cometieron introduciendo daños preexistentes o anteriores al siniestro los llevaron a cabo los hombres, mientras que el 37% de los casos en los que los daños reclamados son reales o ficticios, pero todos han sido planificados con antelación (fraude premeditado), los perpetraron las mujeres.

En este sentido, es preciso señalar que de toda la cartera de clientes que Axa tiene en la actualidad, el 68% son hombres y el 32% restante son mujeres.

EVASIÓN DE IMPUESTOS

Axa ha explicado que una de las últimas prácticas de fraude al seguro detectadas es la que afecta a siniestros de empresas que activan su cobertura de responsabilidad civil de manera maliciosa. El cliente de la aseguradora en estos casos es una asesoría fiscal o una gestoría que, en conveniencia con su propio cliente, planean una estrategia destinada a que éste último evada impuestos.

Ésta es una práctica muy similar a la cometida con las pólizas con cobertura de responsabilidad civil de profesionales. En este caso, el cliente de la gestoría despide a un trabajador de manera improcedente calculando una indemnización a la baja a sabiendas.

INVERSIÓN EN TECNOLOGÍAS

Ante este escenario, Axa ha asegurado que lleva años realizando un gran esfuerzo de inversión en nuevas tecnologías y formación con el fin de reducir al máximo los casos de los fraudes.

Se estima que el uso de estas herramientas tecnológicas ayuda a detectar más de un 21% de os siniestros fraudulentos, cuando hace cuatro años apenas suponían un 5%, lo que lo convierte en un canal de detección cada vez más importante.

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