Archivo - La bandera de España y de la Unión Europea - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
BRUSELAS 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea sitúa a España como el Estado miembro donde más ha aumentado la presión fiscal en la última década, con un incremento de 2,9 puntos porcentuales del PIB entre los periodos 2015-2019 y 2020-2024, una evolución impulsada casi en su totalidad por el aumento de la recaudación derivada de los impuestos sobre el trabajo.
Así se recoge en el Informe Anual sobre Fiscalidad 2026, publicado este viernes por el Ejecutivo comunitario, que compara la evolución de los sistemas tributarios de los Veintisiete y concluye que España lidera el aumento de la recaudación en relación con el tamaño de la economía, por delante de Lituania (+2,3 puntos) y Luxemburgo (+2,2), mientras que Malta y Hungría registran los mayores descensos, con una caída de 2,8 puntos porcentuales en ambos casos.
El informe señala que este incremento de la presión fiscal en España responde "casi por completo" al aumento de los ingresos procedentes de la tributación del trabajo, mientras que los impuestos sobre el capital apenas han aumentado y los ingresos ligados al consumo han retrocedido.
El documento también destaca que España es actualmente el único Estado miembro que mantiene un impuesto sobre el patrimonio neto, una figura cuya eficacia depende, según advierte Bruselas, del diseño concreto del tributo y de la capacidad administrativa para garantizar su aplicación.
Asimismo, la Comisión recuerda que España figura entre los cuatro países de la UE con una estructura territorial en la que las administraciones regionales cuentan con capacidad recaudatoria propia, junto con Alemania, Bélgica y Austria, al concentrar las comunidades autónomas el 16,9% de los ingresos tributarios totales.
Pese al incremento registrado en la última década, España continúa por debajo de la media de la eurozona en términos de presión fiscal. Según el informe, los ingresos tributarios representaron el 36,8% del PIB en 2024, frente al 39,8% del conjunto de los países de la moneda única, mientras que en 2025 aumentaron hasta el 37,8%, todavía 2,5 puntos por debajo del 40,3% de la eurozona.
De cara a este años y el próximo, Bruselas prevé que esa brecha se mantenga, con una presión fiscal del 38,2% del PIB en España en 2026 y del 38,4% en 2027, frente al 40,6% estimado para la eurozona en ambos ejercicios.