El secretario general de UGT, Pepe Álvarez (d), y el secretario general de CCOO, Unai Sordo (i) - Eduardo Parra - Europa Press
MADRID 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las organizaciones sindicales UGT y CCOO han valorado el incremento del 5,3% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2027 propuesto por el Ministerio de Trabajo, pero han exigido al Gobierno que garantice que la subida llegará íntegra a las nóminas mediante cambios fiscales, el fin de la absorción de complementos salariales y la puesta en marcha del registro de jornada.
A través de un comunicado conjunto, ambos sindicatos han analizado el borrador de Real Decreto diseñado por Trabajo que fija el SMI para 2027 en 1.286 euros mensuales en catorce pagas (42,87 euros diarios) y una cuantía anual de 18.004 euros, lo que representa 910 euros más al año que en 2026.
Según destacan, la propuesta contempla también cuantías específicas para los temporeros (60,88 euros por jornada) y para el colectivo de empleadas de hogar (10,06 euros por hora).
UGT y CCOO han señalado que esta subida da continuidad a la política salarial del Ejecutivo de los últimos ejercicios y representa un nuevo impulso para las rentas más bajas, que acumulan un alza cercana al 75% tras pasar de 735,90 euros mensuales en 2018 a los 1.286 euros proyectados para 2027.
En este sentido, han incidido en que este avance ha resultado "compatible con la creación de empleo" y fundamental para rebajar la pobreza laboral y la brecha salarial de género, al concentrarse sus perceptores entre mujeres, jóvenes y sectores precarizados.
Asimismo, han puesto de relieve que el proyecto mantiene la meta de situar el SMI en el 60% del salario medio, en consonancia con el informe de la comisión de expertos y lo establecido por el Comité Europeo de Derechos Sociales en aplicación de la Carta Social Europea.
REFORMA DEL IRPF PARA QUE EL ALZA LLEGUE NETA
No obstante, las centrales sindicales han reclamado la modificación de la Ley del IRPF con el fin de asegurar que el alza del SMI llegue íntegra, en términos netos, a los trabajadores.
Para ambas organizaciones, "no es aceptable" que esto dependa cada año de soluciones "coyunturales" ni que "una parte del incremento se pierda por la vía fiscal".
Por ello, han demandado una adecuación normativa estable orientada a evitar que los sucesivos aumentos del SMI deriven en tipos de tributación excesivos, tanto para quienes perciben el salario mínimo como para los perceptores de salarios inmediatamente superiores.
CUMPLIR EL PACTO SOBRE COMPENSACIÓN Y ABSORCIÓN
En paralelo, UGT y CCOO han emplazado al Ejecutivo a cumplir los compromisos alcanzados en el acuerdo del SMI suscrito el pasado 29 de enero y aprobar la norma relativa a la compensación y absorción.
Según denuncian, el borrador de Trabajo reproduce la regla vigente desde 2020, basada en la comparación en cómputo anual con el conjunto de retribuciones, lo que posibilita a las empresas compensar el alza del SMI con pluses de antigüedad, nocturnidad, turnicidad, peligrosidad, penosidad, productividad o transporte.
Las organizaciones han advertido de que esta fórmula provoca que "miles de personas con salarios cercanos al mínimo no vean la subida en su nómina", recordando que un complemento de convenio retribuye circunstancias laborales específicas y "no puede servir para pagar el salario mínimo".
Por este motivo, exigen una regulación que excluya expresamente de la compensación y absorción los complementos personales, de puesto, de cantidad o calidad, los declarados no compensables por convenio y las percepciones extrasalariales, asegurando el traslado del incremento al salario base.
EXIGENCIA DEL REGISTRO DE JORNADA ANTES DEL 1 DE ENERO
Junto a estas materias, los sindicatos han urgido la aprobación del Real Decreto de registro de jornada pactado meses atrás con el Gobierno, al considerarlo un instrumento indispensable para combatir las horas extraordinarias impagadas y el fraude en contratos a tiempo parcial.
"Un SMI que se paga sobre horas que no se registran no es un salario mínimo", han subrayado.
Finalmente, UGT y CCOO han remarcado que todos estos compromisos deben materializarse de forma simultánea a la aprobación del Real Decreto del SMI para 2027 y, en cualquier caso, con anterioridad a su entrada en vigor el próximo 1 de enero, concluyendo que "subir el salario mínimo es necesario, pero no suficiente: hay que garantizar que la subida llega neta, que no se la comen los pluses y que se paga por todas las horas trabajadas".