Archivo - Varias personas a su salida de un centro de salud en Madrid - Marta Fernández - Europa Press - Archivo
MADRID 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El tránsito desde contratos temporales hacia contratos indefinidos, circunstancia que impulsó la reforma laboral de 2021, eleva en torno al 30% la probabilidad de iniciar un baja por incapacidad temporal (IT), según un análisis de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) presentado este martes en unas jornadas organizadas por Fedea sobre el impacto de la reforma laboral.
Según el trabajo de la AIReF, presentado por el director de Evaluación del Gasto Público del organismo, José María Casado, la ratio de días de baja médica sobre el total de días trabajados también se incrementa, en este caso un 62%, al pasar de contratos temporales a fijos. Por contra, la temporalidad reduce entre un 10% y un 30% la ratio de días de baja médica sobre el total de días trabajados.
Casado ha subrayado que la interpretación de estos datos es causal para los trabajadores que permanecen en la misma empresa antes y después de la reforma laboral, pero ha dejado claro que este ejercicio no es una estimación del efecto agregado de la reforma laboral sobre la IT, sino que intenta ser una medición de cómo afecta la modalidad de contrato ó el cambio de contrato sobre la duración y la incidencia de la IT.
El director de Evaluación del Gasto Público de la AIReF ha explicado que el marco normativo laboral ha caminado hacia un enfoque progresivamente más garantista para el trabajador desde 2018, revirtiendo restricciones previas y ampliado la protección económica durante los episodios de incapacidad temporal.
En concreto, ha apuntado la restauración del complemento retributivo del 100% para los empleados públicos en situación de incapacidad temporal que, según este trabajo de la AIReF, ha elevado en un 40% la probabilidad de iniciar una baja.
En su informe sobre incapacidad temporal, la AIReF también constata, en base a los modelos y análisis cuantitativos, que el 25% de personas concentran el 55% de episodios de incapacidad temporal y que el 5% concentra un cuarto de las bajas, lo que indica un fenómeno de reiteración. Además, los datos apuntan a que es más probable que se produzca en empresas grandes.
FALTA DE SUPERVISIÓN EN LOS PROCESOS POR IT
La evaluación de la AIReF, que se basa en el cruce de datos de las bajas médicas contabilizadas en los últimos 10 años con la Muestra Continua de Vidas Laborales, pone de relieve también el papel relevante de la falta de supervisión y seguimiento de los procesos por IT inferiores a 365 días.
Por ello, en su informe, el organismo independiente ha propuesto desarrollar un sistema de información integrado, reforzar las capacidades del Instituto Nacional de Seguridad Social para mejorar la supervisión, mejorar la colaboración con los médicos de atención primaria, promover una mayor implicación de las grandes empresas en la gestión responsable de la prestación y la mejora de la salud laboral y abordar la evaluación de las listas de espera.
Y es que la AIReF detecta una "deficiencia estructural" en la gestión de la incapacidad temporal en un contexto en el que se ha registrado un aumento cercano al 60% en la incidencia de las bajas por contingencias comunes entre 2017 y 2024 y un incremento del 15% en la duración media, lo que ha provocado que se triplique el gasto en IT en los últimos diez años (desde 2014).
La incapacidad temporal --que presta protección económica transitoria a trabajadores que han sufrido enfermedad o un accidente-- supone una de las principales prestaciones del sistema de bienestar español y representa el segundo mayor componente de gasto de la Seguridad Social, con un desembolso de 16.500 millones de euros en 2024, sólo superado por las pensiones.
La evaluación de la AIReF identifica una deficiencia estructural en la gestión de la incapacidad temporal derivada de la separación entre la autoridad que concede la prestación (médicos de atención primaria) y la responsabilidad financiera de la misma (el Instituto Nacional de la Seguridad Social), una cuestión que se agrava por la descentralización del sistema sanitario español.
Este diagnóstico estructural se produce, además, en un contexto de deterioro de los principales indicadores de la incapacidad temporal, con un aumento cercano al 60% en la incidencia de las bajas por contingencias comunes entre 2017 y 2024 y un incremento de la duración media del 15%, especialmente en las patologías de mayor gasto (enfermedades de salud mental y muscoloesqueléticas), en un entorno de mayores listas de espera del sistema sanitario.
Según el organismo, se ha producido un aumento de los episodios de contingencias comunes, que pasan de 4,7 millones en 2017 a casi 8,6 millones en 2024, frente a la estabilidad de las contingencias profesionales (700.000 episodios al año).
Más en detalle, la AIReF calcula que la incidencia en contingencias comunes ha aumentado de 21,4 casos por cada 1.000 afiliados en 2017 a 33,9 en 2024, al tiempo que la duración media ha crecido desde 40 días en 2027 a 45,9 días en 2024.
Según la AIReF, las enfermedades musculoesqueléticas y las respiratorias tienen los niveles más altos de incidencia, pero el mayor crecimiento acumulado se da en las enfermedades infecciosas y las mentales. Sobre estas últimas (mentales), la AIReF señala que presentan las mayores duraciones medias, con un incremento de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024.