Actualizado 18/12/2019 22:51 CET

El Banco de España dice que la reforma laboral favorece que se cree empleo con un alza del PIB inferior al 1%

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Atur, aturats, treball, INEM, Seguretat Social - EUROPA PRESS - Archivo

Prevé una prolongación de la fase expansiva, con ritmos de crecimiento en ocupación cercanos a los del PIB

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Banco de España constata que el umbral de crecimiento del PIB a partir del cual se crea empleo en España se habría reducido hasta algo por debajo del 1% en la actual fase expansiva, en parte por los cambios legislativos introducidos en el mercado laboral durante los primeros años de la década, que contribuirán a atenuar las pérdidas de puestos de trabajo en eventuales recesiones.

Así lo señala el organismo supervisor en un análisis sobe la relación entre el crecimiento del PIB y el del empleo en la economía española, en el que apunta que "no es constante en el tiempo" y "varía de forma apreciable en función de la fase del ciclo económico".

No obstante, sus estimaciones reflejan que el umbral de crecimiento del PIB a partir del cual se crea empleo se habría reducido ligeramente en el período más reciente, hasta situarse algo por debajo del 1%, si bien matiza que sería necesario esperar a tener una fase cíclica completa para poder asegurar que estos valores son diferentes.

A este respecto, explica que el hecho de que el empleo esté comportándose de una forma "comparativamente algo más dinámica" en la fase expansiva actual podría obedecer a factores de naturaleza muy diversa, como las diferencias entre las dos fases expansivas analizadas y los posibles efectos derivados de la intensa destrucción de empleo durante la crisis, por ejemplo por la pérdida de cualificaciones, y la reducción asociada de productividad, de aquellos trabajadores que permanecieron durante mucho tiempo en situación de desempleo.

Según el Banco de España, un factor adicional podrían ser los cambios legislativos introducidos en el mercado laboral durante los primeros años de esta década, que "desarrolló mecanismos tendentes a favorecer que el ajuste en el mercado de trabajo en la fase baja del ciclo recaiga en mayor medida que hasta ahora sobre variables distintas del propio empleo".

Esto "debería contribuir a atenuar las pérdidas de puestos de trabajo en el momento en que eventualmente la economía pudiera entrar en un período recesivo, de forma similar a como suele observarse en otras economías", afirma el Banco de España, que matiza que este no es el escenario central contemplado para los próximos años, en los que "se prevé una prolongación de la fase expansiva, con ritmos de crecimiento de la ocupación no muy alejados de los del producto".

Por ello, apunta que es "prematuro valorar de qué modo tales medidas habrían podido alterar la relación entre empleo y PIB". Las últimas reformas laborales aprobada en España se produjeron en el año 2010 por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) y en 2013 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy (PP), si bien el Gobierno de Pedro Sánchez ya ha avanzado su intención de derogar los aspectos más lesivos de la reforma del PP y aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

COMPORTAMIENTO CONTRACÍCLICO DE LA PRODUCTIVIDAD

El organismo supervisor constata variaciones en la relación entre el crecimiento del PIB y el del empleo en función de la fase del ciclo económico. Así, en la fase entre 1995 y 2008 los alzas en el nivel de empleo fueron algo inferiores a los registrados por el PIB, lo que se tradujo en un aumento del 0,5% anual en promedio de la productividad aparente del factor trabajo.

En cambio, durante la fase recesiva entre 2008 y 2013 el ritmo de destrucción de empleo superó ampliamente la tasa de caída del PIB, propiciando aumentos acusados de la productividad aparente (+2,3%).

En la actual etapa expansiva se ha vuelto a observar una relación "muy estrecha" entre los avances del empleo y los de la actividad económica, lo que ha provocado aumentos muy limitados de la productividad aparente del trabajo desde 2014, con un alza anual del 0,2% en promedio.

"Este comportamiento contracíclico de la productividad constituye un factor diferencial de la economía española, ya que esta variable tiende a ser procíclica en la gran mayoría de las economías avanzadas", explica el análisis.

En comparación con España, la productividad en el agregado del área del euro (excluida España) tiende a crecer más en épocas expansivas y a reducirse en episodios recesivos. Esto explica que la correlación entre el avance del PIB y el de la productividad durante el conjunto del período 1995-2019 sea positiva y elevada en el área del euro (0,9), frente a la correlación negativa que se observa en la economía española (-0,7).

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