El ministro cree que España tiene poca presencia en el país asiático y alienta a las empresas a invertir en la octava economía mundial
SHANGHAI (CHINA), 20 (De la enviada especial de Europa Press, Amalia Arauzo)
La firma de abogados Garrigues inauguró hoy en Shanghai (China) su primera oficina asiática durante un acto que contó con la presencia del presidente del bufete, Antonio Garrigues, y del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, además de otras personalidades españolas y chinas.
Garrigues Abogados y Asesores Tributarios es la única de las grandes firmas de abogados españolas con oficina propia en China. Desde el país asiático, la intención de este despacho legal es asesorar a empresas españolas con intereses en China, así como a compañías multinacionales y clientes con negocio en Europa y América Latina.
La presencia de Moratinos en la inauguración de esta oficina de Garrigues en Shanghai no es casualidad. El ministro llegó hoy mismo a esta ciudad asiática, donde mañana tiene previsto participar, junto a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, en el III Foro España-China, una cita de carácter anual que intenta servir de puente entre ambos países, fomentando la cooperación y el intercambio de información en campos como la política, la economía, el deporte, y la cultura. Todas estas áreas cuentan con mesas sectoriales dentro del propio Foro.
La tercera edición del Foro tiene como novedad la creación de dos nuevas mesas sectoriales, una sobre regiones y ciudades y otra de carácter legal que estará presidida por Antonio Garrigues, que hoy, durante la apertura de su oficina en Shanghai, pronunció una conferencia sobre la globalización y los retos de las empresas españolas.
El presidente de la firma legal destacó durante su intervención que para España, China ya no es un país tan lejano, aunque sí complejo para cualquier empresa que quiera asentarse en la república asiática. En su opinión, China va ser un "eje económico decisivo" en el mundo, por lo que consideró necesario que España y Europa no olviden a este "gigante asiático" y empiecen a invertir en él cuanto antes.
"Si las empresas europeas no reaccionan rápido, la posibilidad de que Europa pueda sobrevivir a la confrontación económica con el área del Pacífico serán bajas. Las empresas españolas no han venido a este país tanto como deberían. Aquí está el futuro y también el peligro, pues la competitividad de China es muy grande", advirtió.
MORATINOS: CHINA, EL GRAN DESAFÍO INTERNACIONAL.
En la misma línea se expresó el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que afirmó que, aunque España ha tardado en llegar a China, lo importante es que finalmente lo ha hecho. "Nuestro país mira ahora hacia Asia con mayor interés, pero tenemos que prestar más atención a este continente", dijo.
Moratinos indicó que España es una potencia europea de tamaño medio mientras que China, la octava economía del mundo, con un crecimiento cercano al diez por ciento, se presenta como el "gran desafío" de la comunidad internacional.
"El Gobierno debe ayudar, acompañar, impulsar y motivar" la presencia de grandes empresas españolas en el país, agregó el ministro, que destacó además el valor de que una compañía como Garrigues se haya asentado en China para asesorar a las empresas españolas en todos los trámites necesarios para desembarcar en el país asiático.
Según datos de la Embajada española en China, la presencia de empresas españolas en esta república aún es escasa, ya que sólo unas 300 tienen aquí intereses, la mayor parte a través de sociedades mixtas con otras compañías chinas. Entre algunas firmas españolas presentes en China se encuentra Telefónica, Nutrexpa y Acciona, aunque, según fuentes diplomáticas, sigue faltando una fuerte inversión de una gran empresa española, quizá en sectores como las telecomunicaciones, la energía o las infraestructuras.