RSC.- Las condiciones laborales en las plantaciones liberianas de caucho de Firestone son "pésimas", según una ONG

'Save My Future Foundation' insta a los clientes de la empresa a exijirle cambios inmediatos o que dejen de comprar sus productos

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: lunes, 23 mayo 2005 17:02

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

La ONG liberiana 'Save My Future Foundation' (SAMFU) ha realizado una investigación sobre los casi setenta años que lleva operando en Liberia el fabricante estadounidense de neumáticos Firestone Rubber Plantation Company, que arroja datos claros sobre las "pésimas" condiciones laborales y de vida de los trabajadores de las plantaciones de caucho de la compañía.

El informe, titulado 'Firestone: la marca de la esclavitud' (Firestone: The Mark Of Slavery) y que puede consultarse en la dirección 'http://www.samfu.org/firestone.html', señala que estas plantaciones de caucho, de las más grandes del mundo y que están establecidas en el país desde 1926, eran originariamente propiedad y hogar de las tribus 'Mamba Bassa', desalojadas en estas fechas por Firestone y el Gobierno de Liberia tras el acuerdo de concesión, sin que los habitantes locales recibieran compensación alguna.

Firestone, perteneciente al grupo japonés Bridgestone, ha producido, según recoge el informe, "miles de millones de toneladas de caucho seco y látex, pero no ha sido capaz de establecer ninguna fábrica para procesar algunas de sus materias primas en productos terminados".

La investigación de SAMFU expone las "duras" condiciones de trabajo y de vida de la mayoría de los trabajadores de la compañía, alrededor de 14.000. Casi el 70% son recolectores de caucho, en su mayoría liberianos analfabetos y no especializados.

La falta de empleo en Liberia para los trabajadores no especializados y la "incapacidad" del Gobierno de controlar las actividades de la compañía "han fomentado los abusos contra los trabajadores y las malas condiciones de trabajo y de vida que tienen que soportar", apunta el informe.

FALTA DE SALUBRIDAD Y EDUCACION

La mayoría de los trabajadores y sus familias se alojan en viviendas de una sola habitación, en campamentos superpoblados que pueden albergar hasta cincuenta familias, pero que cuentan con sólo diez baños y letrinas. No tienen acceso a agua potable ni a electricidad. Los empleados se quejan de la mala atención sanitaria que reciben, afirmando que a menudo la consecuencia son discapacidades permanentes.

La mayoría de los hijos de los trabajadores de la plantación no estudian porque los campamentos de la compañía no tienen escuelas y porque la mayoría de los padres necesitan que sus hijos les ayuden en sus tareas diarias. Los niños que logran asistir a la escuela primaria en algunos campamentos aprenden en malas condiciones, ya que las escuelas son "deficientes" y las instalaciones inadecuadas.

La empresa, afirma, "no parece tener normas ambientales para sus operaciones", según se desprende de la ausencia de un sistema de gestión de los residuos sólidos o de un sistema de eliminación de desechos. Así, grandes volúmenes de gomas químicas "se vierten al aire libre", y los desechos químicos de la fábrica "se vuelcan a través de una tubería en el río Farmington", que es utilizado por los habitantes de las comunidades adyacentes para bañarse, lavar ropa y otras tareas domésticas.

El informe de la ONG incluye un conjunto de recomendaciones, entre ellas que Firestone tome "medidas inmediatas" para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los caucheros, que prohíba el trabajo infantil en la plantación, que limpie los residuos sólidos acumulados a lo largo de los años y que descontamine los arroyos afectados y el río Farmington.

SAMFU exige además que el Gobierno liberiano realice "de inmediato" una evaluación de impacto ambiental en las concesiones de la empresa y le exija que mejore las condiciones de sus empleados, que le obligue a cumplir con las normas y principios internacionales de trabajo y que comience a manufacturar productos terminados para el consumo doméstico y la exportación.

La ONG también convoca a las organizaciones internacionales de defensa de los Derechos Humanos y a los consumidore a presionar a la empresa para que tome medidas que resuelvan los problemas que se denuncian o bien dejen de comprar sus productos en el mercado internacional hasta que se apliquen estas reformas.

Contenido patrocinado