MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, se ha adherido como firmante al Pacto Mundial de Naciones Unidas (Global Compact) como un paso más en su intención de "proyección externa basada en la defensa de la sostenibilidad en tres aspectos: la prosperidad económica, la calidad ambiental y la justicia social".
Esta proyección externa "se combina con el establecimiento de un marco de relaciones internas basado en el respeto mutuo y en el cumplimiento de unos objetivos que encuentran su origen en la responsabilidad personal de cada uno de sus miembros ante la sociedad y ante sí mismos", destaca la Fundación en un comunicado.
El Pacto Mundial, --recuerda--, "supone un compromiso voluntario por parte de cada una de las empresas, organizaciones laborales y civiles, adheridas y asociadas a avanzar permanentemente en la consecución, el desarrollo y la difusión en sus actividades diarias, siguiendo los Diez Principios que estipula y que están relacionados con la protección de los Derechos Humanos fundamentales, los derechos laborales, el Medio Ambiente y la lucha contra la corrupción".
Así, el Pacto Mundial "tiene como fin impulsar la creación de una sociedad corporativa global que concilie los intereses y procesos de la actividad empresarial con los valores y demandas de la sociedad civil, así como con los proyectos de la ONU, organizaciones internacionales sectoriales, sindicatos y organizaciones no gubernamentales".
La idea de crear un Pacto Mundial en el marco de Naciones Unidas sobre responsabilidad social de las empresas fue anunciada por el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, ante el World Economic Forum en Davos, en 1999.
En julio de 2000, Annan hizo un llamamiento a los líderes y responsables de las compañías para que se unieran a un gran pacto que llevara a la práctica el compromiso de armonizar la actividad y las necesidades de las empresas con los principios y objetivos de la acción política e institucional de las Naciones Unidas, de las organizaciones laborales y de la propia sociedad.
El Pacto funciona como una red integrada de trabajo en la que las compañías participantes, la ONU, sus organizaciones sectoriales, las ONG globales, y las uniones sindicales internacionales, promueven los objetivos y principios del mismo en torno a cuatro instrumentos: el desarrollo de iniciativas conjuntas para la promoción de buenas prácticas empresariales, la creación de foros de diálogo y redes de colaboración entre el mercado y la sociedad en las materias objeto del Pacto, la promoción de un foro activo de educación y aprendizaje y la creación de redes y plataformas locales y nacionales.
En España, el movimiento de adhesión al Pacto Mundial se organiza a través de la Asociación Española del Pacto Mundial (ASEPAM), que ha creado un original instrumento de trabajo, la Mesa Cuadrada, desde la que se desarrollan actividades de aprendizaje, de diálogo y de extensión de la red hacia otras regiones y países.