RSC.- Las gestora SAM y WRI acusan de oscurantismo a la industria automovilística en sus estrategias de reducción de CO2

Consideran "inaceptable" que siete años después de la firma del acuerdo voluntario con la UE, sólo BMW informe a sus inversores

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: viernes, 18 marzo 2005 16:06

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

La gestora suiza de fondos responsables SAM y el Instituto Mundial de Recursos (WRI) acusaron de oscurantismo a los fabricantes automovilísticos, que, con la excepción del alemán BMW, siguen sin informar a sus inversores sobre sus estrategias de reducción de las emisiones de CO2, siete años después de la firma de un acuerdo voluntario con la Unión Europea y a pesar de la posible regulación a partir de 2008.

El informe, 'Cuestiones de transparencia sobre el Acuerdo ACEA: ¿Están actuando a ciegas los inversores?", recuerda que en 1998 los fabricantes con ventas de vehículos en la Unión Europea llegaron a un compromiso voluntario con la Comisión para la reducción de sus emisiones, hasta los 140 gramos de CO2 por kilómetro en 2008.

Aunque la iniciativa de la Asociación de Fabricantes Automovilísticos Europeos (ACEA) es voluntaria, la Comisión Europea ha advertido repetidamente de la posibilidad de regular la cuestión si el objetivo no se cumple. Para 2002, las emisiones se situaban en 166 gramos de media, lo que supone que para alcanzar el objetivo de 2008 sería necesaria una reducción del 15 por ciento.

Tanto los cambios en el modelo productivo y los diseños de los vehículos, como la posibilidad de una regulación, conllevarán costes para estas empresas, y por consiguiente "riesgos inesperados" para sus accionistas e inversores. Sin embargo, el sector "sigue sin hacer públicas sus estrategias de reducción de emisiones", y eso a apenas tres años vista de la fecha tope.

"Nadie sabe qué tienen previstas las empresas para llegar al objetivo", denuncia la principal responsable del estudio, Amanda Sauer, apuntando que "los inversores necesitan estos datos" para entender los riesgos y costes a que se enfrentan --con su posible impacto financiero-- debido a estas obligaciones.

Las compañías analizadas son BMW, DaimlerChrysler, Ford, Volkswagen, Hyundai, Fiat, PSA Peugeot Citroën, Renault, General Motors, Nissan, Toyota y Honda; sólo la primera ha aportado información y datos concretos a sus inversores acerca de sus estrategias para el recorte de las emisiones, por ejemplo a través de sus memorias anuales.

El informe aborda dos escenarios a los que podría enfrentarse el sector para cumplir el compromiso: un acercamiento por volumen de emisiones, para que cada empresa reduzca hasta los 140 gramos las emisiones de toda su flota, o un acercamiento por porcentajes, para que la industria aplique recortes del 15 por ciento.

El primer enfoque, que según estos expertos supondría un sobrecoste de 839 euros por vehículo, beneficiaría a los fabricantes con las flotas de mayor eficiencia en la actualidad, como Fiat, PSA, Renault, General Motor, Nissan, Toyota y Honda. El segundo, con un gasto de 787 euros, sería más favorable para las flotas de menor eficiencia, como BMW, DaimlerChrysler, Ford, Volkswagen y Hyundai.

Refiriéndose al informe publicado el año pasado, SAM recuerda que el mejor posicionamiento estratégico en tecnologías de baja emisión corresponde a la japonesa Toyota, seguida de Volkswagen, PSA y Renault-Nissan. En el otro extremo se sitúan General Motors, Fiat y Hyundai.

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