MADRID 14 Jul. (EUROPA PRESS) -
Grupos ecologistas mexicanos han acusado a las empresas de la industria del curtido de pieles para la fabricación de calzado de verter productos químicos a los ríos de la región de León (centro), según declaraciones del presidente de la Asociación de Grupos Ecologistas de León (ANGEL), Carlos Chacón, que recoge el diario mexicano 'La Jornada'.
Según sus datos, sería los ríos 'Turbio' y 'Muerto' los más perjudicados por la política de bajos costes de producción y de aumento de los beneficios desarrollada por las curtidoras que supone, según denuncian, el vertido de sustancias contaminantes en los afluentes de la zona.
En este sentido, Chacón expuso las conclusiones de un estudio realizado por la Universidad mexicana de Guanajuato que muestra que la totalidad de los afluentes que componen el sistema hidráulico de esta región "se encuentran hoy totalmente contaminados" por la industria del tratamiento de la piel.
Ante esto, los curtidores han comenzado acciones para certificarse como 'empresas limpias' ante las instituciones debido a las acusaciones que han sufrido. SIn embargo, el propio director municipal de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Sabino Rodríguez, señala que "son los ciudadanos quienes continúan arrojando residuos domésticos a los afluentes".
Ante estas declaraciones, el presidente del Movimiento Ecologista de México (MEM), Juan García, mostró su pesimismo por el daño ecológico producido y porque "desgraciadamente nunca se va a reconocer el problema que existe en León dado que la industria del cuero tiene en las autoridades a un aliado".
García apuntó a su vez, que siempre que se ha denunciado el problema medioambiental producido por la contaminación de los afluentes y la falta de cumplimiento de las leyes "han salido las autoridades a desmentir las acusaciones, pero no a trabajar para remediar la situación".
De esta forma, los grupos ecologistas insistieron en que el problema de la contaminación de los afluentes "no es el único", sino que también se está produciendo "un grave deterioro" de la localidad por los procesos químicos que emplean los curtidores en los que utilizan sales de amoniaco, ácidos abrasivos o colorantes.
Varios estudios realizados por los ecologistas confirman la existencia de "agentes químicos agresivos" en los arroyos, donde también se ha encontrado arsénico y plomo, productos que son "verdaderamente peligrosos para la salud humana y la naturaleza".
El presidente de ANGEL explicó que estos residuos producen pestilencias y quedan en suspensión sales químicas en el aire por lo que son llevadas por el viento a las zonas urbanas, produciendo "un grave problema de salud en la zona de León".
Sin embargo, el Gobierno municipal transmite la responsabilidad de la vigilancia y control de los vertidos en los ríos de la zona a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), alegando, según el director de Medio Ambiente municipal, que han "insistido" a las empresas para que se certifiquen como industria limpia, "y así lo hacen", pero limitó su responsabilidad en el asunto de los vertidos, porque "son afluentes federales, y ahí no tenemos competencia".
A pesar de las múltiples denuncias interpuestas por los ciudadanos, "ninguna de las instituciones y órganos competentes, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Comisión Nacional del Agua, la Procuraduría Federal de Protección del Medio Ambiente o el Instituto de la Ecología del Estado de Guanajuato, entre otras, han tomado medidas para remediar el grave problema", resaltó Chacón.
"En "materia de legislación y normativa estamos al día, pero las leyes no se cumplen y parece que la voluntad es acabar con nuestro Medio Ambiente", recalca.