MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
El instituto de investigación alemán Oekom Research ha elaborado un estudio sobre la sostenibilidad de la industria de la higiene, los cosméticos y los productos de limpieza doméstica, y recomienda para la inversión socialmente responsable a cuatro empresas del sector: Henkel (Alemania), Procter & Gamble (Estados Unidos), L'Oréal (Francia) y Gillette (también norteamericana).
Oekom señala que la investigación realizada a doce empresas muestra que esta industria está en una mejor posición en materia de responsabilidad social corporativa, que muchos otros sectores, y de hecho, por primera vez en diez años de informes, el instituto no ha tenido que clasificar a ninguna de ellas en las posiciones más bajas del rating.
La escala de evaluación de Oekom varía desde la A+ para las empresas más responsables a la D- para las menos comprometidas, y en esta ocasión ninguna de las empresas evaluadas se ha situado en los extremos: tras analizar cerca de 200 indicadores medioambientales y sociales, las doce empresas han conseguido notas de entre B y C-.
Las dos compañías mejor puntuadas han sido Henkel --propietaria de marcas como Dixan, Vernel, Pritt, Fa o Diadermine--, con una B, y Procter & Gamble, con B-; Oekom asegura que ambas compañías son "líderes en el camino a seguir en las áreas de protección de la salud y del Medio Ambiente, así como en la gestión de clientes".
Ambas empresas llevan a cabo evaluaciones integrales de riesgos asociados a sus productos y proporcionan al consumidor amplia información sobre los ingredientes y sustancias que contienen los mismos. Como punto negativo, Oekom destaca que no hayan entrado todavía en debates públicos de gran sensibilidad, como las sustancias cancerígenas utilizadas en esta industria.
En el otro extremo de la lista se encuentra la empresa estadounidense Avon y la alemana Beiersdorf, calificadas ambas con una C-, "que ciertamente no pueden ser vistas como empresas que estén adoptando ninguna iniciativa" en estas cuestiones.
El instituto Oekom recuerda que la familiaridad para el consumidor de los productos de higiene personal, belleza y limpieza doméstica es tal que estas empresas se ven sometidas a "un alto grado de sensibilidad pública", y que la percepción del cliente en relación con los riesgos sanitarios o medioambientales es "crítica" para esta industria.
Según estos expertos, al igual que los consumidores, "estas empresas son conscientes del impacto de sus productos", han reconocido que "son cuestiones críticas" y por lo tanto han empezado a desarrollar políticas de minimización de su impacto "que ahora están dado sus frutos".