RSC.- La OIT insta a los países asiáticos a erradicar el trabajo forzado en campos de detención, fábricas y burdeles

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: miércoles, 25 mayo 2005 18:52

ULAN BATOR 25 May. (EP/AP) -

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) instó hoy a los países asiáticos, en especial a los regímenes autoritarios como China, a erradicar el trabajo forzado en campos de detención, fábricas y burdeles.

Con motivo de una reunión regional de la OIT celebrada en Ulán Bator (Mongolia), la agencia de Naciones Unidas recordó que las denuncias acerca de trabajo forzado son "moneda corriente" en Asia, y van desde los 'laogai' o 'campos de reeducación' en China al empleo de esclavos por parte del Ejército birmano, pasando por la prostitución forzada en todos los países de la región.

Ante los delegados asiáticos, procedentes de China, Vietnam, Laos, Malasia, Singapur, Corea del Sur y Japón (Birmania no estuvo representada), la directora de la OIT para China y Mongolia, Constance Thomas, llamó a los gobiernos a adoptar medidas inmediatas contra esta 'lacra' empezando por alguna de sus dimensiones en concreto.

Según los datos de la OIT, en Asia se encuentran tres cuartas parte de los 12,3 millones de personas víctimas del trabajo forzado en todo el mundo. En estas cifras se incluyen los niños y mujeres forzados a la prostitución y los inmigrantes que pagan a las mafias con su trabajo.

En el caso de China, la Organización quiere poner el acento en los campos a los que se envía no sólo a los condenados, sino también a los sospechosos a la espera de juicio. Respecto a Birmania, la OIT ha llamado al régimen militar a erradicar el trabajo forzado, de que son en especial víctima las minorías étnicas.

Tanto en la propia China como en Vietnam y en Laos, la OIT exige también que se respete el derecho de sindicación y asociación de los trabajadores. Durante la reunión, el representante de Beijing aseguró que la Constitución china defiende los derechos laborales, mientras que el delegado vietnamita desmintió las acusaciones sobre trabajo forzado aunque reconoció que es un problema "potencial" en los centros policiales de 'reeducación'.

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