RSC.- Wal-Mart construye su imperio forzando el recorte de salarios en sus proveedores, según una ONG estadounidense

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: jueves, 18 diciembre 2003 12:20

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La cadena de distribución estadounidense Wal-Mart se ha convertido en líder mundial del sector a base forzar el recorte de salarios y el empeoramiento de las condiciones de trabajo en su red de proveedores, según denuncia la organización no gubernamental norteamericana Campaña por los Derechos Laborales (CLR).

Según CLR, Wal-Mart, cuyo lema es 'Siempre precios bajos', se ha librado a una "obsesión por ahorrar costes" que la ha convertido en "fuerza económica global". Sin embargo, "sus decisiones afectan a los salarios, a las condiciones de trabajo y a las prácticas de producción en todo el mundo".

Desde su sede central en Bentonville (Arkansas), la compañía ha creado una red mundial de 10.000 proveedores, a los que presiona "constantemente" para que reduzcan sus costes. "Controlan el sector hasta la tal punto que pueden meter a alguien en el negocio o sacarlo si quieren", explica Pat Danahy, ex presidente de Cone Mills (Carolina del Norte), uno de los pocos fabricantes independientes de ropa que 'sobreviven' en Estados Unidos.

El resultado es que los proveedores hacen lo que sea por cumplir las exigencias de la central de Arkansas. Así, según recuerda la Campaña, "cuando Wal-Mart Stores Inc. pide precios más bajos para las camisetas y pantalones que vende por millones, las consecuencias se dejan sentir en una remota ciudad industrial china, en un puerto de Bangladesh o en Honduras".

El informe de CLR presenta por ejemplo el caso de una trabajadora de Cosmos, una de las empresas que sirven a Wal-Mart en Honduras. Isabel Reyes, que trabaja en la planta desde hace once años, se sienta delante de la máquina de coser durante once horas diarias para poder cumplir las cuotas de producción, escritas en una pizarra: 1.200 camisetas al día, lo que supone coser una manga cada quince segundos, por un sueldo de 140 dólares al mes (110 euros).

"En Honduras --señala CLR--, la presión tiene a los directores de las plantas al límite, siempre buscando la forma de recortar gastos sin incurrir en violaciones de las leyes laborales o en las normas de Wal-Mart, que hablan de 'horarios razonables'". "Nosotros hemos llegado al límite", apunta en este sentido el director de uno de los proveedores hondureños, Shin Woo Kang.

La empresa de Kang obtiene 3 dólares por cada polo producido, que después se vende en Wal-Mart a 8,63 dólares. Una de las soluciones ha sido aumentar la eficiencia de la producción: los proveedores hondureños de Wal-Mart fabrican la misma cantidad de ropa que hace tres años pero con un 20 por ciento menos de plantilla. En palabras del director de la Asociación de Fabricantes de Ropa de Hunduras, Henry Fransen, "ganamos menos y producimos más, siguiendo la filosofía de Wal-Mart".

En otros casos, sin embargo, la compañía realmente ha intentado ayudar a los trabajadores, como en el caso de uno de sus proveedores de Bangladesh, donde ni siquiera había agua potable o apenas unos pocos baños para cientos de trabajadores. Wal-Mart intervino tras conocer que la fábrica no pagaba sueldos desde hacía tres meses y forzó al empresario local no sólo a pagar los salarios, sino un extra a cada empleado.

El problema, según Sheikh Nazma, que cuando era niña trabajó para un proveedor de Wal-Mart y ahora es una de las representantes de la Federación de Fabricantes de Ropa Independientes de Bangladesh, es que la compañía estadounidense torpedea sus propios esfuerzos con sus incesantes presiones a favor del recorte de costes. "Al final son los trabajadores los que lo sufren", explicó.

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