BARCELONA, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El consejero delegado de Bayer Hispania, Francisco Belil, ha
declarado a Europa Press que la empresa va a invertir 18.000 millones
de pesetas hasta el año 2001 para duplicar la capacidad de producción
de plásticos estirénicos (ABS y SAN) de la factoría de Tarragona, y
para atender las mejoras de infraestructuras, seguridad y
medioambientales. De estos 18.000 millones, 8.000 millones irán a la
factoría de Tarragona y el resto a la reformas antes citadas.
Estas inversiones permitirán crear cerca de 500 puestos de trabajo
y los 8.000 millones antes citados forman parte del conjunto de los
22.000 millones de pesetas que Bayer AG invertirá en todo el mundo en
plásticos estirénicos en el mismo periodo, en países como Alemania,
Italia, Estados Unidos y la restauración de plantas de Amberes
(Bélgica) y Muscatine (USA).
Estas inversiones serán financiadas "en gran parte" con los
recursos propios generados por Bayer Hispania. Con estas inversiones,
el grupo Bayer Hispania culmina un proceso de inversiones en España
que suman cerca de 47.000 millones de pesetas desde 1990.
INVERSIONES EN I+D, "LA ASIGNATURA PENDIENTE"
En relación a las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D),
Francisco Belil, un ingeniero barcelonés de 53 años que ha hecho su
carrera en la multinacional alemana, asegura que "es la asignatura
pendiente de España" y añadió que los recursos destinados en nuestro
país a Investigación y Desarrollo "nos colocan en el furgón de cola
de los países desarrollados".
Esta situación, de no cambiarse radicalmente, "nos sitúa en una
dependencia tecnológica muy importante". El Gobierno quiere ahora
cambiar la situación, dijo Belil, y señaló que no se arregla
fácilmente, pues hay que implicar a la Universidad, a las empresas, a
los científicos españoles que trabajan fuera, y crear un caldo de
cultivo científico atractivo.
Bayer actualmente tiene sus principales centros de investigación en
Alemania, Estados Unidos y Japón, y los otros centros son menores. A
nivel mundial destina cerca de 400.000 millones de pesetas anuales en
investigación y a nivel español estas inversiones oscilan entre 1.500
y 2.000 millones anuales.
EL ANCHO DE VIA EUROPEO DEBE LLEGAR A TARRAGONA
Según Francisco Belil, el ancho de vía europeo debería llegar a
Tarragona, si se quiere hacer un cluster (complejo) químico a nivel
mundial. "No se entiende que puedas cargar un tren de mercancía y
debes cambiar de tren al llegar a Barcelona o a Francia porque el
ancho de vía europeo no ha llegado a Tarragona", señaló.
Añadió Francisco Belil que Tarragona ha mejorado mucho su
"competitividad" con otros complejos químicos, por ejemplo con el
coste de la energía y las infraestructuras, pero "todavía debe
mejorar más con un tratamiento fiscal especial" y con el
"abaratamiento del precio del agua", con nuevas instalaciones en el
puerto y con la llegada del ancho de vía europea.
EL CENTENARIO DE BAYER EN ESPAÑA
Francisco Belil señaló la improtancia de un acontecimiento como el
centenario del establecimiento de Bayer en España, y que se conmemorá
precisamente hoy, con la inauguración de las obras de restauración de
la Capella de Santa Agata en Barcelona, que han costado unos 50
millones de pesetas, y con la presencia del presidente mundial de
Bayer AG, Doctor Manfred Schneider, en una cena en las reales
atarazanas, a la que estará también el presidente del Gobierno, José
María Aznar.
Belil, a lo largo de la entrevista, ha hecho referencia a la
multitud de objetos, tanto en el sector del automóvil, la
construcción, la telefonía y tantos otros en los que los productos de
Bayer están presentes. "En España, dijo Belil, llegamos vendiendo
colorantes a los fabricantes textiles de aquí, y luego distribuimos
medicamentos".
Para Francisco Belil, "cien años de presencia de Bayer es mucho
tiempo, y es bueno mirar al pasado, porque el balance es muy
positivo", pues la empresa ha contribuido en gran medida a mejorar la
calidad de vida y a la mejera de la esperanza de vida, con productos
como la Aspirina, las sulfamidas, al invento del poliuretano y la
ayuda al primer trasplante de corazón humano.
Entramos en el siglo XXI, dijo Belil, "que será un siglo donde la
química desempeñará un papel básico", teniendo como retos la salud
para encontrar medicamentos a gran número de enfermedades que no lo
encuentran, y para encontrar solución a los problemas de la
alimentación para 6.000 millones de seres humanos a fin de que tengan
una nutrición más adecuada y mejor.
También será fundamental la química para el ocio, con nuevas
tecnologías en energías solares.
Actualmente Bayer tiene en España fábricas en Tarragona, Barcelona
y La Felguera (Asturias). En esta última fábrica se produce el 85 por
ciento mundial del ácido acetil salicílico que es la base para la
fabricación de la aspirina. El objetivo de Bayer es preparar las
fábricas de Bayer lo mejor desde el punto de vista tecnológico, para
poder competir en el mercado global.
AÑO BUENO PARA BAYER
El año 1999 será un "año bueno" para Bayer en España, dado que en
química se ha superado la crisis asiática, y la buena marcha de los
sectores del automóvil y la construcción se verán en las ventas, "no
tanto en los márgenes, porque operamos con costes más bajos".
En farmacia se ha mejorado con la aparición de nuevos productos en
el mercado, y funciona bien Dystar, que es una Joint Venture con
Hoechst, aunque "podría funcionar mejor", apostilló. Calificó de "muy
buena" la marcha de Haarmann & Reimer, que es una empresa de aromas y
fragancias y química fina. Aunque no quiso adelantar cifras, los
incrementos de beneficios del Grupo Bayer en España en 1999 tendrán
"un dígito", dijo.
SUBIRAN LOS PRECIOS DE LOS PLASTICOS
En cuanto al año próximo, Belil afirmó que los precios de los
plásticos, los colorantes y otros productos derivados del petróleo,
subirán, debido a la subida del precio del petróleo, el cual "deberá
repercutir en los clientes".
En relación a la economía española, Francisco Belil alertó ante la
pérdida de competitividad de la económia española a causa de la alta
inflación, respecto a los demás países europeos. "No se puede
justificar la inflación por el alto crecimiento, proque Francia tiene
un crecimiento alto y una inflación muy baja, dijo.