MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
La filial española de la multinacional química Dow Chemical obtuvo
un volumen de negocio de 140.418 millones de pesetas en 1999, un 10
por ciento más que en el pasado ejercicio, con lo que consigue salir
de pérdidas en un año caracterizado por un ciclo bajo de la
industria, según aseguró hoy el presidente de la empresa, Eduardo
Sánchez.
El beneficio de explotación ascendió a 13.391 millones de pesetas
(80 millones de euros), un 14 por ciento más, lo que constituye,
según Sánchez, el segundo mayor crecimiento de su historia. El máximo
responsable de Dow Chemical Ibérica señaló que el beneficio neto se
sitúa "en una cifra cercana al beneficio de explotación".
Para Eduardo Sánchez, estos resultados positivos se han obtenido a
pesar del "fuerte impacto" producido por el alza de los precios de
las materias primas, donde las naftas llegaron a revalorizarse un 215
por ciento, lo que generó un aumento del 14 por ciento en los costes
variables.
No obstante, este incremento fue compensado por la mejora de la
competitividad, la recuperación de los precios de venta de un 4 a un
6 por ciento y el aumento del volumen desde un 3 a un 12 por ciento.
Asimismo, Dow Chemical Ibérica redujo sus costes fijos un 2 por
ciento en 1999 y los financieros un 6 por ciento.
Por otra parte, la empresa realizó una inversión de 4.519 millones
de pesetas en el pasado ejercicio, un 37 por ciento más que en 1998.
El presidente de la filial española consideró que los resultados
están en la misma línea de crecimiento que los de toda la corporación
a escala mundial, que obtuvo un beneficio neto de 207.187 millones de
pesetas (1.326 millones de dólares), un 2 por ciento más que en 1998.
La facturación creció un porcentaje similar hasta alcanzar los 2,9
billones de pesetas (18.929 millones de dólares). Entre las
principales actuaciones llevadas a cabo en el pasado ejercicio,
destaca la adquisición de la multinacional Union Carbide, a lo que se
suma la compra de la división de caucho de Shell y de la unidad de
productos de química fina de Angus. Además, la compañía firmó
alianzas estratégicas con Solutia y con Dow Agrosciences.
En cuanto a la producción de Dow Chemical Ibérica, su Presidente
señaló que el pasado año batió un récord en la mayor parte de los
productos fabricados en el complejo de Tarragona, la principal planta
que posee la empresa en España. Del total de la producción, un 44 por
ciento se destinó a España y un 45 por ciento a Europa, mientras que
el resto se encauzó hacia Oriente Medio, Africa, pacífico y América.
ACUERDO CON ENDESA
Por otro lado, Eduardo Sánchez destacó la firma de un acuerdo con
Endesa para suministrar energía eléctrica y vapor a la fábrica de
Tarragona, donde toda la inversión necesaria corre a cargo de la
compañía eléctrica, que destinará 30.000 millones de pesetas al
proyecto.
Para Dow, este contrato supondrá un ahorro de costes superior al 15
por ciento. Asimismo, Sánchez indicó que están buscando socios para
incrementar el crecimiento del complejo químico de Tarragona y
convertirlo en el más importante de toda Europa. Para ello, reconoció
que está estudiando opciones y una de las posibilidades sería aliarse
con Repsol para fabricar componentes básicos de los plásticos.
En este sentido, indicó que este aumento de capacidad supondrá un
crecimiento del empleo, sobre todo indirecto. En cuanto a las
previsiones, la compañía prevé seguir creciendo en el presente año en
España, ya que los signos de demanda son positivos, se mantiene la
tendencia alcista en todos los negocios y se producirá una subida de
los costes de materias primas.
Además, destacó como prioridades la mejora de la seguridad laboral
y el respeto al medio ambiente. Para ello, Dow Chemical Ibérica
invertirá 16.638 millones de pesetas (100 millones de euros) en los
dos próximos años, de los que 8.348 millones se destinarán a mejoras
durante este ejercicio.
Esta cantidad se dedicará a los costes derivados de la parada
quinquenal obligatoria del cracker (instalación química) de la planta
de Tarragona, con el fin de revisarla y aumentar la capacidad
productiva hasta las 560.000 toneladas. Además, no descartó futuras
adquisiciones dada la "sólida" posición financiera con la que cuenta
la empresa, que registró un cash flow de 14.449 millones de pesetas
en 1999.
Eduardo Sánchez también apostó por continuar invirtendo a escala
mundial en nuevas tecnologías, en especial en comercio electrónico,
para lo que están presentes en el portal químico ChemConnect.