BRUSELAS 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
El comité de gestión del vino dio hoy luz verde a la propuesta de la Comisión Europea de permitir una destilación de crisis para el vino en España, que podrá destinar una cantidad máxima de 300.000 hectolitros de vino de calidad. El comité aprobó también la misma medida para Grecia, para una cantidad máxima de 370.000 hectolitros de vino de mesa y de 130.000 hectolitros de vino de calidad.
Las ayudas de crisis de destilación figuran dentro de la organización común del mercado (OCM) del vino de la UE como un instrumento para dar salida al vino en momentos en los que se haya producido un excedente extraordinario. El alcohol que resulta de esta destilación sólo puede utilizarse para uso industrial o como biocarburante, para no provocar más alteraciones en el mercado de alcohol para el consumo.
El presupuesto de la OCM que se destina a esta práctica asciende a 131 millones de euros, pero Bruselas tiene intención de recortar estos fondos en la reforma del sector vitivinícola que se negociará este año.
A este respecto, la comisaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Mariann Fischer Boel, insiste en que la destilación de crisis se ha convertido en una figura "regular" de la OCM del vino que si bien ofrece "temporalmente asistencia a los productores no ataca el centro del problema".
La comisaria, en línea con la propuesta de reforma que ha presentado esta misma semana, cree que Europa produce "demasiado vino para el que no hay mercado" y por ello plantea eliminar unas 400.000 hectáreas de viñedo.
"Una vez más estamos gastando grandes cantidades de dinero en eliminar los excedentes de vino, en vez de emplearlo en mejorar nuestra competitividad. Lo que es más grave aún, ambos países están destilando vino de calidad. Por esta razón, deseamos emprender una reforma urgente y en profundidad de nuestro mercado vitivinícola", señaló al comentar la decisión acordada hoy respecto a España y Grecia.
En los mercados vitivinícolas de diferentes Estados miembros se han registrado excedentes considerables, que han provocado una caída de los precios y un aumento preocupante de las existencias. La actual organización común del mercado (OCM) del vino contempla la posibilidad de la destilación de crisis en caso de distorsiones excepcionales del mercado debido a excedentes importantes.
A principios de junio, la Comisión ya abrió una destilación para Francia e Italia por una cantidad total de 5,6 millones de hectolitros. El precio que se paga por el vino destinado a la destilación es de 1,914 euros por % vol y por hectolitro en lo que respecta al vino de mesa y de 3,00 euros por % vol y por hectolitro en lo que respecta al vino de calidad. El coste total para el presupuesto comunitario es de 22,2 millones de euros.
El alcohol bruto resultante de esta destilación sólo puede utilizarse con fines industriales o como biocarburante, con el fin de no distorsionar el mercado del alcohol de boca --licores-- que se abastece principalmente de otro sistema de destilación también previsto en la OCM. Las propuestas acordadas hoy por el comité de gestión del vino deberán ahora ser aprobadas formalmente por la Comisión Europea y serán aplicables a partir del 18 de julio de 2006.