MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El grupo parlamentario catalán CiU ha presentado una proposición no de ley en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Congreso que insta al Gobierno a adoptar medidas para mejorar la producción del sector de la fruta dulce, cuya viabilidad "está amenazada". Piden promover en la Unión Europea una reforma de la Organización Común de Mercado (OCM) de frutas y hortalizas e inciden en que no se demore a noviembre de 2006.
El portavoz de CiU, Pere Grau, justifica esta iniciativa ante la "difícil" situación que atraviesa el sector por la "drástica" caída del precio pagado al agricultor, "de hasta un 40%", el encarecimiento de los costes de producción y la amortización de los planes de mejora que "ponen en peligro las explotaciones".
Además, precisa que en Cataluña el sector de la fruta dulce representa "el 11% de la producción agraria final", aunque no llegue "al 6% en superficie de cultivo", mientras que a nivel europeo, el sector de frutas y hortalizas representa "el 15% y el 17% de la producción europea y sólo se beneficia del 3,5% de las ayudas financieras".
En concreto, CiU propone analizar "con urgencia" la situación actual del sector de la fruta dulce a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación conjuntamente con las Comunidades Autónomas y exigir a la Unión Europea decisiones para salvaguardar el sector de frutas y hortalizas, entre las cuales debe contemplarse la aprobación de la reforma de la OCM antes de la próxima campaña.
MÁS PREVISIÓN
Además, insta al Gobierno a defender en las negociaciones la previsión de mecanismos efectivos y ágiles para gestionar situaciones de crisis graves y la potenciación el transformado de frutas y hortalizas para reducir excedentes.
También quieren salvaguardar la programación de la producción y su adaptación a la demanda, el fomento de prácticas de cultivo y técnicas de producción y de gestión de los residuos respetuosa con el medio ambiente.
Asimismo, propone establecer, en relación a los productos importados, "un control obligatorio" para equiparar los estándares de calidad tamaño, y sanidad, a los establecidos para la producción interna, la exigencia de "reciprocidad" en los acuerdos con terceros países a nivel de las normas fitosanitarias y sanitarias, así como la garantía de los "mismos requisitos exigidos a la producción interior de la UE" para la fruta procedente de los otros países.