Economía/Agricultura.- De la Vega aboga por avanzar en la cooperación internacional para paliar el hambre mundial

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: lunes, 12 junio 2006 16:39

MADRID 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, subrayó hoy la necesidad de avanzar en cooperación entre países para garantizar el futuro de la agricultura y avanzar en la erradicación del hambre mundial.

"Somos cada vez más interdependientes y gestionar esa interdependencia requiere cooperar, porque cada vez que se opta por la cooperación es seguro el beneficio para todos", dijo De la Vega, en la inauguración de la reunión del órgano rector del Tratado sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura.

La vicepresidenta recalcaba así la importancia de dicho tratado tanto para mejorar el nivel de la seguridad alimentaria como para facilitar el acceso a la población mundial de los alimentos necesarios para su supervivencia.

Los recursos genéticos agrícolas, son "auténticos bienes públicos y es por ello que su conservación y utilización sostenible precisa de la colaboración de los Estados", insistió De la Vega, tras subrayar que la clave para hacer frente a los retos del futuro en un mundo globalizado es "trabajar en red, compartir conocimiento y recursos".

Para De la Vega, el Tratado de Recursos Fitogenéticos es una herramienta importante para que la comunidad internacional pueda alcanzar en 2015 el objetivo de reducir, al menos a la mitad, el número de personas que sufren hambre en el mundo.

En este sentido, reafirmó el compromiso del Gobierno español con los objetivos de la asamblea general de la ONU en la Declaración del Milenio y recordó que el presupuesto de cooperación al desarrollo se ha incrementado progresivamente con el objetivo de llegar al 0,5% del PIB en 2008.

"Tenemos la responsabilidad de ofrecer oportunidades y capacidades a la población más desfavorecida del planeta, en este sentido, el Gobierno de España apuesta por la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos", afirmó.

Asimismo, explicó que este compromiso se plasma en la lucha contra el hambre y la pobreza en el mundo, a través de la Alianza de Civilizaciones, para superar la carencia de rentas mínimas, y también ampliar los derechos y oportunidades de los más desfavorecidos.

DECLARACION MINISTERIAL.

De su lado, la ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, expresó su confianza en que de la reunión del órgano rector del tratado, que durará hasta el día 16, salga una declaración ministerial de los 140 países firmantes que dé un impulso político a la aplicación del mismo.

Espinosa abogó por una estrategia de financiación del tratado para el suministro eficaz de los recursos financieros de sus actividades, al tiempo que confió en que el proyecto de Ley de Semillas, Plantas de Vivero y de Recursos Fitogenéticos, actualmente en trámite en el Senado, "pueda ser aprobado en breve".

Por su parte, el director general de la FAO, Jacques Diouf, estimó que se trata de un tratado "crucial, jurídicamente vinculante" que aborda la conservación de los recursos fitogenéticos para la agricultura y la alimentación, el acceso y uso sostenible de los mismos, su transporte internacional, los sistemas de cuarentena, la protección fitosanitaria y las normas alimentarias.

Los Estados miembros, dijo, deben poder sacar provecho de la gran diversidad de recursos genéticos agrícolas existentes en el mundo con el fin de mejorar la producción y la calidad de los alimentos. "La seguridad alimentaria y la eliminación de la pobreza rural deberían ser los primeros objetivos de políticas internacionales en materia de recursos fitogenéticos", concluyó.

Según Diouf, el hambre y la malnutrición afectan a unos 854 millones de personas y provocan cada año la pérdida de 15 millones de vidas humanas.

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