MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
Air Europa reconoce que el impacto en sus cuentas del encarecimiento del combustible habrá de "ser trasladado" al cliente, aunque de forma "suave" y en la medida en que las condiciones de competencia lo permitan. La aerolínea del grupo Globalia registró una pérdida de 19 millones de euros en su ejercicio 2004/05 --con cierre a 31 de octubre-- tras sufrir un sobrecoste por carburante de 30 millones.
En declaraciones a Europa Press Televisión, el director de Relaciones Institucionales de Globalia, Manuel Panadero, subrayó que la factura de combustible de la aerolínea representa el 25% del total de costes, por lo que el encarecimiento del crudo condiciona drásticamente sus resultados y la puesta en marcha de nuevos proyectos.
En este sentido, Panadero subrayó que el petróleo presenta "una gran volatilidad" en cuanto a su precio, ya que no sólo depende del equilibrio entre oferta y demanda, sino que "está sometido a elementos geopolíticos que son absolutamente incontrolables e impredecibles". Con todo, se mostró optimista y señaló que "se puede seguir manteniendo la tendencia actual de una cierta estabilización, incluso algo a la baja, y con ese horizonte es con el que estamos trabajando".
COMPAÑÍAS DE BAJO COSTE
La presión para sus costes que representa la persistente alza del petróleo se ve acompañada por la competencia ejercida por las compañías de bajo coste. No obstante, Panadero subrayó que Air Europa no se ve especialmente perjudicada por la activida de las 'low cost', ya que sus destinos no coinciden con los del bajo coste, aunque el fenómeno "ha condicionado los usos y costumbres de otras compañías de ruta".
"Nosotros nos hemos movido siempre en un perfil de comercialización diferente al de las de bajo coste, pero en un perfil de servicios ajustados, más que los que dan las lineas de bajo coste. Por tanto, y teniendo en cuenta también los destinos a los que volamos, no es algo que nos esté incidiendo especialmente", puntualizó.
Con todo, Panadero confesó que "evidentemente" existe un público joven para el cual estas compañías son ventajosas, a pesar de que no dan la posibilidad de cambiar el billete una vez comprado. Sin embargo, advirtió de que las 'low cost' acompañan el bajo coste con "una baja prestación de servicios, y ésta es una decisión que el usuario tiene que tomar".