BUENOS AIRES, 27 Abr. (Del corresponsal de Europa Press Rafael Saralegui) -
La compañía pública francesa Electricité de France (EDF) ha puesto en venta su participación en Edenor, la distribuidora de electricidad que opera en la zona Norte de la ciudad de Buenos Aires y en los distritos que la rodean, según informó la compañía en un comunicado enviado a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Edenor es una de las mayores operadoras del servicio de distribución de electricidad en Argentina junto con Edesur, controlada por Endesa, y se hizo cargo del servicio cuando durante la presidencia del peronista Carlos Menem (1989-1999), cuando se privatizaron la mayoría de las compañías de servicios públicos.
En el comunicado que EDF envió a la Bolsa de Comercio, la empresa informa de que contrató los servicios del banco de inversión JP Morgan para analizar "alternativas estratégicas con respecto a su inversión en Edenor", y agrega que ha iniciado conversaciones preliminares "con terceros interesados, con carácter no exclusivo ni vinculante".
Edenor tiene 2.400 empleados en el país y afronta una dura negociación con el Gobierno del presidente Néstor Kirchner para actualizar las tarifas, que están congeladas desde 2001, cuando se declaró el fin de la convertibilidad por el cual un dólar equivalía a un peso.
Edenor y Edesur participaron la pasada semana en la audiencia pública convocada por el Gobierno para discutir el ajuste de las tarifas.
Las dos compañías rechazaron la propuesta oficial de incremento de las tarifas del 15% únicamente a los clientes industriales, a cambio de retirar las demanda ante el Ciadi, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial.
Varios fondos de inversión locales estarían interesados en hacerse con el paquete de Edenor, según la prensa local, que cita entre otros a los grupos Marathon, Ashmore, Southern Cross, Pegasus, CoinVest y Dolphin.
Edenor tiene una deuda de 512 millones de dólares, casi la misma magnitud de su patrimonio neto, que llega a los 1.500 millones de pesos (394 millones de euros) y durante la crisis que se desató en el 2002 siguió pagando los intereses de la deuda, pero no el capital, informa hoy el diario 'La Nación'.