MADRID 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
España ha cerrado 2011 como el segundo país europeo, por detrás de Portugal, con un mayor retraso medio en los pagos frente a las condiciones pactadas con sus proveedores, con 22,25 días, según el estudio realizado por Informa D&B.
Esta cifra es muy superior a la media europea, que se sitúa en 13,65 días, y solo se ve superada por Portugal, con 26,87 días. Son los dos únicos países que registran demoras de más de 20 días. El estudio no incluye a Grecia.
Además de España y Portugal, Irlanda y Reino Unido tienen retrasos superiores a la media europea, con 17,26 días y 15,68 días respectivamente. Alemania es el mejor pagador, con un retraso medio de 6,60 días.
Hay que tener en cuenta que los plazos de pago pactados con los proveedores varían según los países. En Alemania se suele pagar a 30 días, en Francia, Irlanda y Reino Unido a 60 y en Bélgica y Holanda a 90. En Portugal e Italia se cierran plazos de 90 a 120 días. La media en España es de 80 días.
La directora de estudios de Informa D&B, Nathalie Gianese, señala que "los datos demuestran que, a pesar del esfuerzo llevado a cabo por las empresas por reducir las condiciones de pago y adaptarse a lo estipulado por la Ley de Morosidad, lo cierto es que el plazo de pago efectivo ha empeorado, alargándose; al contrario de lo que ocurre con la mayor parte de los países europeos"
Desde el primer trimestre de 2011 la media de retraso en España creció en 2,40 días, frente a 0,26 días en Europa. La diferencia entre los datos de nuestro país y los europeos ha ido aumentando desde el segundo trimestre de 2010, pasando de 6,96 días a 8,60 en el último trimestre de 2011.
Solo otros dos países empeoraron su media en 2011, aunque no tanto como España, Países Bajos, en 0,6 días, e Italia, en 0,09 días. Portugal, aunque mantiene una media de demora superior a la española, la redujo en 3,11 días.