MADRID 28 May. (EUROPA PRESS) -
España fue el país europeo con el mayor aumento acumulado de concursos de acreedores durante el periodo 2008-2011 y, al mismo tiempo, el país de la zona euro en el que las empresas tienen una menor probabilidad de verse inmersas en un procedimiento de insolvencia (solo por detrás de Grecia) según un informe elaborado por Axesor.
Con un máximo histórico de 5.492 sociedades concursadas en 2011, sólo 18 de cada 10.000 empresas españolas instaron un concurso de acreedores, frente a la media de 68 de cada 10.000 empresas europeas.
El informe concluye que el sistema concursal español "no funciona", ya que en 2011 solo tres de cada diez disoluciones de empresas por quiebra formaron parte de un procedimiento formal de insolvencia. Aunque la cifra ha crecido desde 2007, los datos siguen ofreciendo tasas concursales muy bajas en España.
Esto provoca que cuando las empresas acuden al marco concursal ya es demasiado tarde, especialmente en el caso de las pymes. Solo el 11,6% de las empresas grandes y medianas han logrado un convenio con los acreedores desde la entrada en vigor de la Ley Concursal en 2005, cifra que se reduce a un 4,9% en el caso de las pequeñas empresas.
Cuatro de cada diez empresas insolventes en España provenían del macro sector promoción-construcción-servicios inmobiliarios, registrando un aumento del 751% entre 2008 y 2010 en comparación con el periodo anterior (2005 - 2007).
La industria manufacturera, las industrias extractivas, la construcción y promoción inmobiliaria, el sector del transporte y almacenamiento y la distribución comercial son, por este orden, los sectores de la economía española donde existe más probabilidad de que una empresa inste concurso de acreedores.
El 65,7% del pasivo concursado en los cuatro años de crisis (2008 - 2011) son obligaciones de pago de empresas promotoras, constructoras o inmobiliarias. Una de cada tres sociedades concursada residía en Madrid o en Barcelona.
Baleares es, junto con el País Vasco y la Comunidad Valenciana, la que registra una mayor tasa concursal, registrando cifras más cercanas a las del resto de regiones europeas.
Las perspectivas para 2012 son pesimistas, ya que la caída prevista del Producto Interior Bruto (PIB) español entorno al 1,7%, la contracción de crédito y los altos niveles de morosidad bancaria y comercial podrían situar los concursos de acreedores en el primer semestre de 2012 por vez primera por encima de la cifra de 3.500, según las previsiones de Axesor.