BARCELONA 11 Jun. (EUROPA PRESS) -
El fabricante de componentes para el automóvil Ficosa Internacional acaba de inaugurar una nueva planta de retrovisores en Dabrowa (Polonia), en la que ha invertido 18 millones de euros, según explicó a Europa Press el presidente de la compañía, Josep Maria Pujol Artigas.
La nueva fábrica tiene capacidad para producir 14.000 retrovisores diarios, aunque no alcanzará este límite hasta dentro de un año, según explicó Artigas, que tiene prevista la inauguración oficial de la factoría en las próximas semanas.
La planta abastecerá a toda Europa y se convertirá en una de las mayores del mundo en la fabricación de retrovisores. Con esta apertura, Ficosa logra estar presente ya en 18 países, con fábricas que producen frenos, cajas de cambio y elementos de seguridad y cierre.
"Hemos ido allí donde están nuestros clientes y el mercado", explicó Artigas, en referencia a la estrategia de la compañía de centrar a partir de ahora su expansión en los "mercados emergentes" del este de Europa para contrarrestar el estancamiento en la Europa Occidental.
La nueva planta emplea a unas 400 personas y ocupa una superficie de 15.000 metros cuadrados, susceptible de ampliarse hasta los 20.000 metros cuadrados.
El grupo de automoción tiene previsto concentrar su crecimiento en Asia y en el este de Europa en 2006 y 2007, con el objetivo de alcanzar unas ventas de 2.000 millones de euros en 2009, frente a los 800 millones con los que finalizó 2005.
INDEMNIZACIONES EN SANT GUIM DE FREIXENET.
Por otro lado, un total de 69 trabajadores de los 86 afectados por el cierre de la planta de parasoles que Ficosa tiene en Sant Guim de Freixenet (Lleida) ha optado por cobrar una indemnización y renunciar a la recolocación.
El cese de la actividad de la fábrica, que comportará también la no renovación de 100 contratos temporales, se hará efectivo a principios del mes de julio. Tan sólo 16 personas han preferido ser recolocados en la otra planta que el grupo tiene en Sant Guim, dedicada a la fabricación de cables para el automóvil.
El cierre de la planta de Sant Guim se debe a las pérdidas de 16 millones acumuladas en los últimos cinco años. De esta forma, la compañía deja de producir parasoles en España.