BILBAO, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
BBVA "ni tiene ni necesita un núcleo duro en su accionariado", aseguró hoy su presidente, Francisco González, durante la junta general del banco, en la que explicó a los accionistas que el "mejor" método para "defender" sus intereses "es tener un consejo verdaderamente independiente".
González aprovechó su intervención para agradecer "de todo corazón" en nombre propio, del consejo y del consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, la "firmeza" del apoyo brindado por los accionistas "en estos últimos dos meses", en clara alusión a los intentos de asalto de Sacyr Vallehermoso al BBVA, aunque sin mencionarlos expresamente "porque son un asunto superado y del pasado".
Según refirió, las "cartas", "llamadas" y muestras de cariño "han sido innumerables", al igual que "incontables" las "muestras de apoyo y fidelidad en estos meses" de los clientes del grupo en todo el mundo, pero justificó su decisión de no referirse a "ciertos acontecimientos recientes" porque "su tiempo -el de los accionistas- se emplea mejor mirando hacia delante, hacia el siglo XXI".
"Se han volcado con nosotros", agradeció visiblemente emocionado y entre un prolongado aplauso de los accionistas asistentes, y tras subrayar que tanto clientes como empleados y accionistas han dado "una fuerza extraordinaria" al equipo directivo. "Es cuestión de principios", concluyó.
Además del proyecto fallido de la constructora, el presidente del grupo ha sido objeto de miras en las últimas semanas por la investigación abierta por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por la venta de FG Valores a Merrill Lynch, que archivó a los tres días. Posteriormente, la Fiscalía Anticorrupción abrió diligencias informativas por el caso.
Pese a no mencionar expresamente a las pretensiones de Sacyr Vallehermoso, González defendió que cuando una institución tiene "tamaño y una base accionarial diversificada", lo "mejor para defender los intereses de todos los accionistas" es contar con un consejo "verdaderamente independiente".
UN CONSEJO SIN INTERESES PARTICULARES.
"Un consejo que vele por todos ellos, sin intereses particulares de ningún tipo, que anteponga los intereses de la empresa a los suyos. No son palabras, son hechos, que hay que cuidar y mimar todos los días en la vida de una empresa", manifestó a más los de 170.000 accionistas presentes en la junta, que acogieron sus palabras con aplausos.
"BBVA ni tiene ni necesita un núcleo duro en su accionariado", aseveró González, cuyo mandato como consejero se somete hoy a reelección por un periodo de otros cinco años, y quien aseguró a los accionistas que el reparto de capital que ellos representan "es la mejor garantía de estabilidad a que podemos aspirar", enfatizó.
Indicó que el banco se ha dotado de unas reglas de Gobierno Corporativo que nuclea sobre "el más exigente concepto de ética que quepa aplicar al mundo de los negocios", y que los 84.000 empleados, incluido el presidente, están sujetos a un Código de Conducta que "marca claramente las exigencias de integridad y la forma de evitar los conflictos de intereses".
Durante su intervención, realizó un balance de los proyectos e hitos logrados por el banco desde que en 2002 quedó como presidente único, tras la salida del ex co presidente, Emilio Ybarra, y del entonces consejero delegado, Pedro Luis Uriarte, que fue a su vez sucedido en el cargo por José Ignacio Goirigolzarri.
Según González, la estrategia puesta en marcha en 2002 ha permitido que 2004 haya sido "el mejor año de la historia" de BBVA, con un beneficio récord de 2.802 millones, "el más alto jamás obtenido" por el grupo, y que le lleva a proponer un dividendo de 0,442 euros por acción, también el "más alto" de su historia.
CONCENTRACIÓN BANCARIA.
Para el 2005 pronosticó un ejercicio "muy positivo" para el grupo, en el que se comprometió a "batir todas" sus marcas, y avanzó a los accionistas que en un plazo de "tres, cuatro, cinco años" el objetivo es ver "consolidada" a BBVA "entre las primeras siete, ocho o diez entidades" del mundo, lo que implica subir, al menos, seis puestos desde el actual décimosexto.
"No nos podemos quedar ahí. Nuestro techo de ayer es el suelo de mañana", indicó, tras recordar que el grupo ocupaba el puesto veinticinco hace tres años, nueve escalones inferiores en el ranking mundial por valor bursátil.
Explicó que el siguiente escalón para el grupo es "transformarse en una entidad global", y sugirió un proceso de concentración en la industria financiera, porque "sigue estando relativamente atomizada", en el que en un plazo de cinco años "sólo unas pocas entidades financieras globales -entre las que incluyó a BBVA- van a marcar el rumbo de la industria".
González se comprometió a que BBVA esté en ese club porque es muy solvente y cuenta con "gran equipo humano", además de ser "el banco más eficiente", sólo superado en este ratio por una entidad centrada en un único mercado nacional, en clara alusión, aunque sin mencionarlo, al Banco Popular. Según González, estas son las bases que le permite a BBVA "crear valor donde otros no lo son".
Respecto a los proyectos para 2005, anunció un programa de expansión de la red en banca minorista en España y Portugal "una vez concluido el ajuste de la fusión", con aperturas de "varios cientos" de oficinas en áreas de reciente urbanización y de población joven.
A pesar de esperar una "moderación" del crecimiento de las hipotecas, explicó que BBVA quiere crecer al 15% en este negocio, además de prestar "un gran esfuerzo" a crecer en negocios y pymes, y extender la franquicia de clientes a Latinoamérica en Banca Mayorista y de Inversiones, y expandir "con fuerza" el crédito en esa región.
MUY ATENTO A OPORTUNIDAD DE CRECER VIA COMPRAS.
González aseguró que BBVA permanecerá "muy atento" a "todas" las oportunidades que surjan de crecimiento no orgánico o vía compras, que sean "creativas" de valor y "no dilutivas".
Recordó al respecto que en 2004 invirtió 4.300 millones de euros en México y Estados Unidos con la compra del 40% que no controlaba en Bancomer, la adquisición de Hipotecaria Nacional en México y de Valley Bank y Laredo Nacional Bancshares en Estados Unidos.
Explicó que el grupo abrirá una sucursal completa y "muy grande" en Shanghai y reforzará su presencia en Tokio, Hong Kong y Peking para "situar fuerzas" en la región y poder entender lo que pasará en los próximos 20 ó 25 años, porque será en esta región, en la China e India donde "se van a decidir las cuestiones de crecimiento" en el futuro.
Si en 2002 el reto era la competencia y mayor capacidad de elección que introducía la desregulación y la tecnología, avanzó la puesta en marcha este año de un Plan Estratégico de innovación a tres años en productos, servicios y calidad de atención al cliente "para sostener el crecimiento y el liderazgo".