SANTANDER, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
APECASYC, organización perteneciente a la Confederación Intersindical de Cajas, ha exigido la presentación de las pruebas que justifiquen la decisión de despedir al hasta hace escasos días director de Negocio de Caja Cantabria, Ricardo Bilbao, y pide su reincorporación inmediata a este puesto de trabajo si dichas pruebas no existen.
En caso contrario, advierte que pedirá "las responsabilidades oportunas" y acusa de "cerrazón" al director general de la entidad de ahorro, Javier Eraso, quien propuso al Consejo de Administración la suspensión de empleo y posterior despido de Bilbao alegando deslaltad y pérdida de confianza.
Acusa también a Eraso de no ajustarse a la verdad al referirse, como motivo de su decisión, a una información "tendenciosa" que Bilbao habría facilitado a un medio de comunicación sobre Bancantabria, medio de comunicación --dice el sindicato "que ha desmentido que tal información le haya sido facilitada por Ricardo Bilbao y por supuesto que en ningún caso los profesionales del mismo hubieran facilitado a nuestro director la fuente de cualquier información que les hubiese sido facilitada".
Precisa que "si bien es cierto" que posteriormente el director general manifestó que "en ningún caso" citó a Ricardo Bilbao, "si es cierto que en él contexto de la conversación y cuando solamente se estaba hablando de este compañero, cualquier ejemplo o comentario iban encaminados al mismo, así al menos lo entendieron todos los presentes", apunta.
En cualquier caso, APECASYC considera que "la fijación en querer expulsar a uno de sus hasta ahora más estrechos colaboradores", les hace pensar "que pudiera haber algo más detrás de todo esto" y se pregunta si la intención es "tratar de mantener al equipo directivo bajo sus ordenes, por el miedo a una posible expulsión" ó bien el motivo está en la "debilidad en su gestión".
Tras apuntar que "parece ser que miembros del propio Gobierno Regional "le han aconsejado recapacitar y que no lleve el asunto hasta las últimas consecuencias", la organización sindical subraya que además, la falta de confianza "es algo a criterio de la persona que la juzga y la deslealtad es algo que se puede apreciar, pero muy difícil de probar".
Añade que "si bien es cierto que el director general puede retirar a un colaborador del Comité de Dirección por este concepto, no es menos cierto que basándose en este mismo concepto, esto es muy difícil de mantener en un juicio, suponiendo que de la apertura del expediente se derive una vista en Magistratura del Trabajo", apunta.
Subraya a continuación que "si esto ya de por si no se sostiene, tanto más difícil de sostener es la postura del director general, que ha manifestado que en caso de que la magistratura llegase a considerar el despido nulo o improcedente, está dispuesto a ignorar la sentencia y proceder a la expulsión cueste lo que cueste", asegura.
DERECHOS
Ante esta postura, APECASYC realiza dos reflexiones, la primera, que los empleados de Caja Cantabria, al igual que el resto de los trabajadores, tienen derecho a contar con la tutela judicial "y por lo tanto a confiar en un procedimiento procesal del que puede derivarse la reincorporación a la empresa".
En la segunda reflexión señala que "el hecho de llegar a la conclusión de 'cueste lo que cueste'", solamente cabe pensar que significa "pagando lo que haya que pagar" y aquí --destaca-- "se está jugando con dinero ajeno, esto es con dinero de la Caja, porque si alguien hace algo lo suficientemente grave como para expulsarle y que su expulsión sea ratificada por Magistratura no hay que pagarle nada, por lo que el hecho de estar pensando en llegar a pactar el precio de su marcha nos ratifica en el hecho de que no existen pruebas concluyentes", apunta.
Al respecto, APECASYC se manifiesta totalmente en contra tanto de una posible expulsión no justificada y contrastada legalmente, como del pago de una "jugosa indemnización, para que voluntariamente abandone el puesto de trabajo".
Concluye así que "no se puede permitir que sin pruebas o en contra de la decisión final de un juzgado, se pueda expulsar a cualquier trabajador por el precedente y el riesgo que esto conllevaría de cara al futuro" y opina que al director general de la Caja "le importa poco la opinión del Comité de Empresa, que se ha mostrado abiertamente en contra" de su decisión; la del personal de la Caja "que mira temeroso el resultado" y tampoco le importa la de una parte del Gobierno Regional "que no es favorable a la expulsión, y de la opinión pública que con todo esto volverá a tener tema de conversación a cuenta de la Caja", advierte.