MADRID 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los titulares de explotaciones donde se crían aves de corral deberán notificar sin demora a las autoridades de sanidad animal una mortalidad de aves superior al 3% durante una semana, según los sistemas de detección precoz contenidos en las medidas de protección de la gripe aviar que publica hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Los avicultores están obligados a informar además de una caída del consumo de pienso y agua superior al 20%, así como de un descenso en la puesta superior al 5% durante más de dos días seguidos y de cualquier signo clínico o lesión 'post mortem' que sugiera la existencia de influenza aviar.
Una vez notificado alguno de estos supuestos y si la autoridad competente en sanidad animal determina que no se puede excluir la sospecha de gripe aviar, se tomarán muestras de aves para realizar pruebas de detección que, en caso de resultar positivas o dudosas, se remitirán al Laboratorio Nacional de Referencia a fin de descartar o confirmar la enfermedad.
Estas son algunas de las medidas preventivas precisas adoptadas por la Administración General del Estado y de aplicación en todo el territorio nacional que amplían las reguladas en el real decreto de 1993 tras la confirmación en Turquía y Rumanía de gripe aviar altamente patógena del subtipo H5N1.
La norma recoge los 25 humedales considerados como zonas de especial riesgo, donde estará prohibida la cría de aves al aire libre como medida de precaución, y la relación de municipios que se encuentran en el radio de protección de diez kilómetros dentro de los mismos.
Asimismo, establece la prohibición de utilizar en todo el territorio nacional aves de las órdenes anseriformes y charadriformes como reclamo durante la caza de aves, así como los certámenes ganaderos, mercados, muestras, exhibiciones y celebraciones culturales de aves, incluyendo la suelta de palomas.
No obstante, las autoridades competentes de las comunidades autónomas podrán autorizar las concentraciones de aves de corral y otras especies avícolas, siempre que se efectúe una evaluación de riesgos favorable.
Para las zonas de especial riesgo, se establece la prohibición de cría de patos y gansos junto a otras especies, así como la cría de aves de corral al aire libre, aunque en el caso de que sea imposible poner las aves a cubierto, se deberán proteger con telas pajareras o algún dispositivo que impida el contacto de las aves de producción con las silvestres.
El texto enviado a las comunidades contempla también la prohibición de utilizar para las aves de corral, agua procedente de depósitos a los que puedan acceder las aves silvestres.
En relación con las medidas para los zoológicos ubicados en zonas de especial riesgo, se establece la obligación de proceder al aislamiento del mayor número posible de aves, bien en instalaciones internas, o en el exterior utilizando aviarios, debiendo vacunarse a todas las que no sea posible aislar.
Con este objetivo, el MAPA elaborará un protocolo de vacunación para las especies de aves sensibles que por su condición o por motivos de bienestar no puedan ser protegidas del contacto de aves silvestres.