MADRID 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El 88% de los compradores de una vivienda nueva realiza algún tipo de reclamación tras la entrega de las llaves y la ocupación del piso, en su mayor parte relacionadas con desperfectos ocasionados durante la fase final de su construcción, según un estudio realizado por la empresa de servicios Acerta.
El informe revela también la divergencia que las reclamaciones posventa presentan en las distintas regiones, de forma que en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona el número de quejas supera en hasta un 50% al de las zonas de Levante.
Según Acerta, estas reclamaciones se registran pese a que, según sus datos, el 92% de las promotoras encuestadas para realizar el informe asegura que antes de entregar el piso confeccionan junto al futuro propietario una lista de remates y acabados. Además, indican que en el 97% de los casos esta lista queda resuelta antes de que el comprador la ocupe.
En cuanto al tipo de quejas, el estudio indica que sólo un 6% se refiere a problemas que afectan a la habitabilidad de la vivienda (humedades o fuga de la calefacción), y que el 94% corresponden a otros aspectos estéticos, en su mayor parte realizados en la última fase de construcción del piso.
MOTIVOS DE RECLAMACION.
En concreto, la pintura y las distintas instalaciones (fontanería, climatización, cocina y electricidad, entre otros), constituyen los dos principales motivos de reclamación posventa de viviendas, dado que acaparan la mitad del total de quejas (un 25% cada uno de ellos).
Después se situó la carpintería interior, con un 21% del total de quejas; los solares de madera, con el 13% del total, y los solados y alicatados (un 10%).
No obstante, Acerta estima que los porcentajes de incidencias no dependen tanto de la calidad de la vivienda como del grado de exigencia de los propietarios de forma que, según el estudio, "suelen ser más tolerantes cuando la vivienda es más barata".
Además, en su informe, la firma apunta que la prestación de un servicio posventa se ha convertido en un factor estratégico para las promotoras españolas, de forma que, según sus datos, todas las grandes promotoras realizan acciones específicas para detectar problemas o incidencias en la entrega de viviendas.