Archivo - Dos turistas realizan compras en el centro de Marbella. - AYUNTAMIENTO DE MARBELLA - Archivo
MADRID, 31 (EUROPA PRESS)
Los españoles destinarán este verano un presupuesto medio de 1.389 euros a sus vacaciones estivales, lo que supone un incremento del 3,6% respecto a 2025, según el IV 'Estudio Hábitos de consumo de los españoles: vacaciones de verano', elaborado por Oney.
El informe revela que el alojamiento volverá a acaparar la mayor parte del desembolso, con una media de 582 euros. Le siguen la partida dedicada al ocio y la restauración, con 309 euros; el transporte, al que se destinarán 281 euros; y otros gastos diversos, con 218 euros.
Junto al incremento del gasto, la duración de los viajes también se ampliará este año. La estancia media se situará en 11 días, dos más que en 2025.
El tramo más frecuente será el de 4 a 7 días (33,4%), seguido por las estancias de 11 a 15 días (20,5%) y de 8 a 10 días (12,6%).
En el lado opuesto, solo un 5,2% de los encuestados afirma que no saldrá de vacaciones este año.
PREFERENCIA POR LA PLAYA Y PERFILES DE VIAJERO.
En relación con los destinos elegidos, la costa se mantiene como la opción prioritaria para el 49,6% de los españoles. Por detrás figuran los viajes a países europeos (28,8%), el turismo de montaña (18,9%), el uso de la segunda residencia (18,3%) y los viajes internacionales fuera de Europa (11,1%).
El estudio de la entidad financiera determina que el perfil sociodemográfico influye sensiblemente en el tipo de viaje. Así, los ciudadanos ocupados y con mayor nivel de ingresos apuestan con más frecuencia por destinos internacionales, mientras que el perfil residente en grandes ciudades está más vinculado al uso de segundas residencias o desplazamientos de larga distancia.
En el caso de los hogares con rentas medias (entre 2.000 y 3.000 euros), se observa una mayor preferencia por los destinos de montaña.
LA INFLACIÓN OBLIGA A AJUSTAR EL GASTO AL 78% DE LOS HOGARES.
Pese al alto porcentaje de desplazamientos, el encarecimiento de los precios continúa condicionando la planificación presupuestaria.
Un 78% de los encuestados reconoce que la subida de precios ha influido en sus decisiones para este verano.
En concreto, un 40% afirma haber reducido el gasto previsto, mientras que un 22% mantendrá un presupuesto equivalente al de años anteriores.
Los colectivos que más recortarán su partida vacacional son los hogares de ingresos bajos (53%), los jóvenes de 18 a 24 años (51,3%), las personas desempleadas (47,9%) y las mujeres (45,3%).
Por el contrario, un 22,6% de los hombres asegura que aumentará su gasto, un comportamiento que también muestran los mayores de 55 años (27,5%) y los hogares de rentas altas (34%), que mantendrán estable su inversión en viajes.
Para sufragar las vacaciones, la planificación previa es la principal vía de financiación. Un 71,2% recurrirá parcialmente a sus ahorros y un 15,6% pagará la totalidad del viaje con dinero reservado con anterioridad.
Por su parte, un 13,2% no utilizará fondos ahorrados y recurrirá a ingresos corrientes o herramientas de pago alternativas.
CRECE LA DEMANDA DE FINANCIACIÓN FLEXIBLE Y EL CONTROL DE GASTOS
En este escenario, el 37% de los consumidores considera imprescindible que los establecimientos o proveedores turísticos ofrezcan alternativas de pago aplazado para reservar sus vacaciones.
Esta exigencia aumenta hasta el 60,7% entre los jóvenes de 18 a 24 años y alcanza el 46% en los hogares con rentas inferiores a 2.000 euros mensuales.
Para evitar tensiones financieras, el 45,7% de los españoles asegura que su principal método es llevar un control detallado de las facturas diarios.
No obstante, la contención no impide la concesión de pequeños gastos extraordinarios: el 97% reconoce que realizará algún desembolso imprevisto o 'capricho', destinando en su mayoría (48%) entre un 10% y un 25% del presupuesto total a estas compras.