BUENOS AIRES, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
Tras la reunión mantenida hoy por el presidente Eduardo Duhalde con
el denominado Comité de Expertos en Política Monetaria del Fondo
Monetario Internacional (FMI), que asesora al Gobierno en el diseño
de una política monetaria que permita recuperar la solidez del
sistema financiero argentino, el Ejecutivo espera ahora que el
informe final posibilite un acuerdo de ayuda financiera.
Frente a esta situación, el Banco Urquijo, de capital español,
anunció hoy su retirada de Argentina, después de que lo hicieran el
canadiense Scotianbank y el francés Credit Agricole, y de que el
pasado viernes la Banca Nazionale del Lovoro informara de que
retirará sus inversiones de toda América Latina debido a la crisis
que enfrenta la región.
El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, se reunió hoy, durante
45 minutos, en la Casa Rosada, con el Comité de Expertos en Política
Monetaria del FMI, los economistas Johaness Tietmeyer, ex presidente
del Bundesbank de Alemania; Luis Angel Rojo, ex gobernador del Banco
Central de España; John Crow, ex gobernador del Banco de Canadá, y
Andrew Crockett, gerente general del Banco Internacional de Pagos de
Basilea, que llegaron ayer al país con el objetivo de brindar
asesoramiento al Gobierno sobre la forma de dar solidez al sistema
financiero y definir un mecanismo para salir del "corralito", que
congeló los depósitos bancarios el pasado mes de diciembre.
Estas cuestiones fueron tratadas durante la reunión que Duhalde y el
ministro de Economía, Roberto Lavagna, mantuvieron con los
economistas del FMI, según informó la agencia oficial de noticias
"Télam", ya que los delegados del Fondo no hicieron declaraciones a
su salida de la Casa Rosada.
Antes de ese encuentro, Lavagna estuvo reunido con el jefe de la
misión del FMI, John Thornton, en el Palacio de Hacienda, con quien
conversó sobre la consolidación de la independencia del Banco Central
de la República Argentina (BCRA) -el organismo oficial que regula el
funcionamiento del sistema financiero-, la libre fluctuación del
dólar y la apertura del "corralito", según informaron fuentes del
Ministerio de Economía.
Tras la reunión con Thornton, Lavagna se sumó a la reunión que
Duhalde mantenía con los economistas. Después, el ministro invitó a
les a un almuerzo con sus colaboradores, los secretarios de Política
Económica, Enrique Devoto; de Finanzas, Guillermo Nielsen, y de
Hacienda, Jorge Sarghini, entre otros.
Esta comisión, que permanecerá en Buenos Aires sólo dos días, deberá
elaborar un informe final ante la cúpula del FMI que determinará la
posibilidad de que Argentina llegue finalmente a un acuerdo de ayuda
financiera con el organismo multilateral de crédito.
En este sentido, el Gobierno se mostró optimista de los resultados de
la reunión. "Los economistas (enviados por el FMI) son gente de
experiencia que contribuirá seguramente a que Argentina encuentre una
solución a los problemas financieros. La postura del Gobierno es
escuchar las ideas, analizarlas y adoptar la mejor solución a temas
tan complejos", afirmó el jefe del Gabinete de Ministros, Alfredo
Atanasof, en una rueda de prensa en la Casa Rosada. Por otra parte,
la semana pasada, concluyó el canje de los fondos congelados por
títulos públicos emitidos por el Estado. El canje alcanzó el 22,5 por
ciento de los fondos depositados en los bancos, según se informó,
pero no alcanzó a resolver la situación de inestabilidad del sistema
bancario argentino.
Por su parte, el Banco Urquijo, de capital español, anunció hoy que
cerrará su filial en Argentina, donde había comenzado a operar el año
pasado, poco antes de la explosión de la grave crisis financiera que
paralizó las inversiones y llevó al colapso al sistema bancario. El
gerente general de la entidad, Claudio Nowack confirmó la información
en declaraciones al diario económico de Buenos Aires "BAE":
"Lamentablemente, se murió el mercado local de inversiones".
El Banco Urquijo desembarcó en Argentina con la intención de iniciar
un plan de expansión en el mercado de inversiones latinoamericano,
que consistía en abrir filiales en Brasil, Chile, Venezuela, Uruguay
y México. Según Nowack, ese proyecto quedará "en suspenso" debido al
fracaso de la operación en Argentina.
El plan del banco español consistió en captar clientes dispuestos a
participar de inversiones superiores a los 300.000 dólares.
Calculaban que unas 500.000 familias podían transformarse en
potenciales clientes, a partir de asesoramiento financiero en
fusiones y compras de empresas, análisis de viabilidad de proyectos y
temas fiscales.
Sin embargo, a partir de la devaluación del peso (más del 70 por
ciento en el primer semestre del año) y del bloqueo general de los
depósitos bancarios, ese negocio se tornó inviable, según las
conclusiones de los dueños de la entidad.
El gerente Nowack destacó que el banco pagará sus deudas y devolverá
los depósitos a plazo de sus clientes dentro de las normas
establecidas por el BCRA, antes de cerrar su sucursal. La entidad
tiene activos por 42 millones de dólares y pasivos por 15 millones,
mientras que en un año sumó 300 grandes clientes.
Otros bancos españoles, como el BBVA y SCH, analizan en estos días
planes de reestructuración para seguir en Argentina, como forma de
adecuarse al nuevo escenario económico. Desde el colapso financiero
del pasado mes de diciembre, que derivó en un bloqueo general de
depósitos, el BCRA dispuso la suspensión del Scotiabank, de capital
canadiense, mientras que se retiró del país el francés Credit
Agricole.
La semana pasada, la Banca Nazionale del Lavaro, informó desde Roma
de que dejará de invertir en Argentina, y que en breve retirará sus
negocios en América latina, a raíz de la crisis que afecta a la
región.
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22-Jul-2002 22:05:05
(EUROPA PRESS)
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