BILBAO 28, (EUROPA PRESS)
El presidente de Babcock Borsig (BB), Klaus Lederer, grupo que a
partir del mes de junio tomará el control de Babcock Wilcox Española
(BWE), se dió hoy un plazo de dos años para devolver a la compañía de
bienes de equipo a los beneficios. Para ello, pidió el apoyo de la
Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), del Gobierno
vasco, de los sindicatos y de la plantilla, "porque si el personal no
quiere, es muy difícil hacer que una empresa sea rentable".
Lederer, que mantuvo esta mañana una reunión con responsables de la
SEPI y del Gobierno vasco para estudiar el futuro de Babcock Wilcox,
señaló al término de la misma que "la primera tarea, nada fácil, es
levantar una empresa como Babcock, con muchos años en pérdidas".
"Vamos a dedicar todos nuestros esfuerzos y una vez la integremos
dentro de nuestro concepto europeo, en el sector de bienes de equipo,
empezaremos a pensar en nuevas tareas", declaró.
De este modo, el dirigente de Babcok Borsig eludió pronunciarse
sobre una posible adquisición de Mecánica de la Peña. "Nuestra
gestión efectiva de Babcock no se iniciará como muy pronto hasta
junio y a partir de ese momento, cuando tomemos el control,
empezaremos a levantarla y pedimos un poco de tiempo para ver como
podemos ir comprometiéndonos con otros proyectos del sector", indicó.
Según explicó, hay un paso previo bajo la tutela de Sepi que es la
reducción de personal hasta 650 personas, que son las que van a
quedar en la futura BW. Así, la primera tarea junto con SEPI y los
técnicos de BW, será elaborar un análisis y en función de éste, un
plan de acción de futuro. Babcock Wilcox estará integrada en el grupo
Babcock Borsig y se encargará del mercado español y de sus mercados
habituales.