BUENOS AIRES, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
El peso argentino registró hoy una depreciación de al menos un 9 por
ciento tras regir libremente el valor del dólar -después de más de
diez años con un sistema de cotización fija-, ya que, en las primeras
operaciones en las casas de cambio, cada billete verde se vendía
entre 2,30 y 2,50 pesos, respecto a la última operación del pasado 1
de febrero, cuando la divisa norteamericana cerró a 2,10 pesos para
la venta.
Así, en los primeros minutos de operaciones, el dólar oscilaba entre
2,20 y 2,50 pesos para la venta y entre 1,90 y 2,10 para la compra,
poco después de la apertura del mercado, a las 10.00 de la mañana
hora local y tras cinco días de 'feriado' cambiario.
La entidad Casa Piano, una de las más tradicionales de la ciudad,
abrió sus puertas unos minutos antes de las 10.00 horas y fijó un
valor de 2,30 pesos para la venta de dólares y de 1,90 peso para la
compra.
El titular de esa casa de cambio, Alfredo Piano, aseguró que "si
estuviera del otro lado del mostrador, no compraría dólares hoy",
ante la posibilidad de la cotización de la moneda estadounidense
caiga en los próximos días.
Otra importante agencia de cambios, situada sobre la avenida
Corrientes, Casa América, había fijado en sus pizarras un valor de
2,50 pesos para la venta de dólares y de 2,10 pesos para comprar
dólares de ahorradores.
Una tercera entidad, también de las más conocidas, Casa Perseo, había
fijado un valor de 2,10 pesos para la venta y de 1,90 para la compra.
La semana pasada, el Gobierno peronista de Eduardo Duhalde dispuso un
feriado cambiario que se prolongó durante toda la semana, después de
que el domingo 3 de febrero, el ministro de Economía, Jorge Remes
Lenicov, anunciara la libre cotización del dólar.
Hace un mes, el Ejecutivo argentino puso fin a la convertibilidad,
sistema por el cual durante más de una década el dólar quedó fijado a
una paridad de un peso, y devaluó el dólar, para fijar el valor
oficial en 1,40 pesos. Así, esta cotización representa una
depreciación de en torno al 57 por ciento desde el pasado mes de
enero. Al mismo tiempo permitió operaciones en el mercado libre.
El sistema que comenzó a regir, es denominado por los economistas
como de 'flotación sucia', ya que el Banco Central, el organismo
oficial que regula la actividad del sistema financiero, intervendrá
en el mercado para evitar que el dólar se dispare.
Desde temprano, varias horas antes de que abrieran sus puertas las
agencias y casas de cambio, ahorradores desesperados por comprar
dólares hacían colas de más media cuadra (manzana) en torno a las
principales entidades situadas en el centro financiero de la capital
argentina, Buenos Aires.
Las ventas de dólares tienen un límite de 1.000 dólares por persona,
según lo dispuso el Gobierno del peronista Eduardo Duhalde. Los
compradores argentinos deberán llevar su documento de identidad,
mientras que los ciudadanos extranjeros, además de identificarse con
su pasaporte o documento de identidad, deben declarar su fecha de
entrada en el país.
El Gobierno acordó con los bancos que ya no podrán vender dólares en
forma minorista y sólo podrán realizar operaciones de compra y venta
de dólares con empresas.
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(EUROPA PRESS)
02/11/15-14/02
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