MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -
Poco menos de quince minutos duró la reunión de ayer entre los miembros del sindicato de pilotos SEPLA y los representantes de Iberia. Este es todo el tiempo que necesitaron los pilotos para comprobar que, a su juicio, la posición de la aerolínea "no ha variado". Desde el sindicato se quejaron de que Iberia no les propusiera ninguna solución, mientras que desde la compañía que preside Fernando Conte afirman que el SEPLA se negó a recoger un documento elaborado por la aerolínea. En todo caso tras la fugaz reunión los pilotos decidieron mantener los paros decretados hasta el domingo y que en su primer día han dejado un saldo de 240 vuelos cancelados y unos 30.000 clientes afectados.
Pese a que antes de entrar en la reunión el SEPLA anunció que "estudiaría y valoraría en profundidad" la propuesta de Iberia, las tan esperadas conversaciones -sobre todo por los usuarios- han durado menos de un cuarto de hora. A la salida de la reunión el jefe de la sección sindical de SEPLA en Iberia, Bernardo Obrador, afirmó que la postura de la aerolínea "no ha variado" nada, por lo que se mantiene la huelga. Además indicó que la compañía no ha presentado ningún documento ni propuesta para debatir y en el que se garanticen sus empleos tras la creación de Catair, a la que consideran una filial encubierta.
"No hemos intercambiado ningún documento por que no nos han entregado nada", sentenció Obrador. En cambio tras la reunión Iberia pública la propuesta que tenía previsto entregar ayer al SEPLA, según informaron fuentes de la compañía. Según estas mismas fuentes, los representantes del SEPLA directamente "se negaron" a recoger el documento. En dicho documento Iberia garantiza que su participación en Catair no afectará en ningún caso a los puestos de trabajo del colectivo de pilotos, asegurando "el mantenimiento del empleo y la ocupación efectiva de cada uno de los tripulantes pilotos fijos que forman parte de la plantilla al día" de hoy.
Y para garantizarlo Iberia asume compromisos concretos como no proceder a extinciones contractuales del colectivo de pilotos por motivos distintos a despidos disciplinarios y no presentar expedientes de regulación de empleo ni llevar a cabo despidos objetivos por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, que afecten al colectivo de pilotos, durante la vigencia del presente acuerdo, y relacionados directamente con la participación de Iberia en Catair. La aerolínea también se compromete a no disminuir la actividad de largo recorrido.
200.000 AFECTADOS
Pero esto parece que no ha sido suficiente para los pilotos y por tanto, y si el acto de conciliación previsto para hoy en la sede del Ministerio de Fomento no lo remedia, el escenario que ayer se dibujó en los principales aeropuertos españoles, con unos 240 vuelos cancelados, será la constante durante lo que queda de semana. En los siete días del huelga, convocada en plena temporada alta, está previsto que 1.600 vuelos resulten cancelados -un tercio de los vuelos que diariamente opera Iberia- lo que afectará a un total de 200.000 usuarios, 200.000 personas que han visto como sus planes para este verano se van al traste.
Del total de vuelos cancelados, un 60 por ciento de ellos son nacionales, un 36 por ciento, internacionales y un 3,5 por ciento, son vuelos intercontinentales. Ayer el aeropuerto más afectado fue el de Barajas, en el que se cancelaron unos 180 vuelos, 91 de ellos salían desde la flamante T4 del aeródromo madrileño. Pero la jornada discurrió con relativa tranquilidad en Barajas dadas las circunstancias, ya que la mayoría de los afectados estaban avisados. De hecho, los clientes que tenían reserva en alguno de los vuelos afectados por los paros ya están recibiendo notificaciones de Iberia o de sus agencias de viajes para ofrecerles alternativas en sus desplazamientos.
"UN CHANTAJE"
Los pilotos han decidido mantener su huelga en contra del clamor que existe contra la misma. Hoy el portavoz de la Organización de Consumidores y Usurarios (OCU), Ileana Izvernicenanu arremetió contra el SEPLA por convocar la huelga en plenas vacaciones para muchos ciudadanos, multiplicando así sus perjuicios para los usuarios y señaló que aunque se trata de un derecho constitucional, debería ejercerse intentando "hacer el menos daño posible a los clientes". Más duras aún fueron las afirmaciones del presidente de la Unión de Consumidores de España (UCE), Dacio Alonso, que no dudó en calificar la huelga de pilotos de "auténtico chantaje no sólo a Iberia sino también al ministerio de Fomento".
Y no sólo los consumidores critican la huelga, las propias centrales sindicales han cargado duramente contra el SEPLA. UGT calificó hoy los paros de "insólitos y abusivos" y acusaron al sindicato de pilotos de "utilizar la negociación colectiva para hacer chantaje a los pasajeros y al resto de trabajadores". Por su parte, CC OO tachó de "insolidarias y egoístas" las reivindicaciones de los pilotos y denunció que con las mismas "el colectivo mejor retribuido del país" pone "en peligro" el futuro de una compañía en la que hay "muchísimos más trabajadores que los propios pilotos".