Rodríguez Zapatero propone un techo de gasto anual del 40 por ciento del PIB

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: lunes, 18 noviembre 2002 14:09

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero,

propuso hoy que los Presupuestos Generales del Estado contemplen un

límite del gasto del 40 por ciento del PIB -porcentaje que calificó

de "suficiente"-, más un incremento de acuerdo con el crecimiento

nominal de la economía española.

Igualmente, Zapatero señaló que la gestión publica debe estar

basada en lo que denominó la "excelencia del gasto" y, para ello,

apeló a la necesidad de crear una oficina presupuestaria en el

Congreso, que controle el gasto público, así como el establecimiento

de una agencia de evaluación de las políticas públicas y de un comité

de expertos en la Presidencia del Gobierno que evalúe la política

presupuestaria.

El líder del PSOE afirmó que el modelo económico del Gobierno

"está agotado" porque se ha basadado en factores "transitorios,

excepcionales e irrepetibles" y le acusó de aprovecharse de la

favorable coyuntura internacional para llevar a cabo una "pereza

reformista".

Durante su conferencia en las jornadas de "The Economist" sobre

"El crecimiento económico de España: la competitividad como rento

esencial a medio plazo", el líder de la oposición, que eludió basar

su discurso en un "rosario de críticas" al Gobierno para no hacerlo

"interminable", sí quiso aprovechar la ocasión para denunciar que el

Ejecutivo de José María Aznar se ha "despreocupado de los problemas"

de los españoles y ha confundido "dejar de hacer con no hacer nada".

Frente a esta actitud, Zapatero propuso un modelo económico basado

en la productividad con empleo "estable y flexible", en la

"excelencia del gasto público", el fomento de la competencia de los

mercados, la transparencia de la gestión gubernamental y el

incremento de la presencia de las inversiones españolas en el

exterior. El "nuevo modelo" anunciado por el líder de la oposición

pasa también por solucionar los principales problemas de la economía

española, que son, a su juicio, la inflación, la insuficiencia

tecnológica, la falta de competitividad y la "baja calidad" de la

superestructura económica y organizativa.

Tras realizar esta pequeña introducción, el secretario general del

PSOE entró de lleno a desgranar, uno por uno, los que son, en su

opinión, los principales problemas que padece la economía española,

haciendo especial hincapié en su falta de competitividad. En

concreto, mencionó que en 1998 España ocupaba el lugar 22 en el

Indice de Competitividad Internacional, mientras que ahora ha bajado

al 25 por "el mosaico regulatario autonómico, la rigidez del mercado

del suelo o las tensiones inflacionistas".

Para Zapatero, esta falta de competitividad de la economía

española es una muestra más de que el modelo económico del Gobierno

"está agotado", debido, entre otras cosas, a que se ha basado en un

crecimiento del empleo precario, de la demanda coyuntural y sin

incremento de la inversión productiva y de la moderación salarial

"conseguida a costa de una inmigración desordenada y de jóvenes con

remuneraciones bajas y horarios excesivos".

MODERACION SALARIAL FRENTE A INFLACION.

En este punto, indicó que los trabajadores han aportado moderación

salarial, mientras que el Ejecutivo ha "fallado a la sociedad" por el

descontrol de la inflación, "que se come la reta de los

trabajadores". "El crecimiento económico del Gobierno está agotado

porque se ha basado en factores transitorios y no ha sido capaz de

incrementar el potencial de la economía española", subrayó Zapatero,

que añadió que el promedio de crecimiento de España con el PP ha sido

"mediocre"·

El escaso incremento de la productividad fue otro de los

argumentos esgrimidos por Zapatero para justificar que la política

económica del Ejecutivo no es la que necesita la sociedad española.

Así, insisitó en que entre 1998 y 1996 la productividad de la

economía española creció un 1,9 por ciento, mientras que con el

Gobierno del PP ha crecido sólo el 0,6 por ciento, "uno de los

incrementos más bajos de Europa". En este contexto, Zapatero resumió

en dos los ingredientes que son necesarios para incrementar la

productividad de la economía española sin destruir empleo: el aumento

del "stock" de capital por empleado y la inversión en I+D y en nuevas

tecnologías.

Junto a este crecimiento de la productividad, el jefe de la

oposición hizo especial hincapié en la necesidad de modificar la

política presupuestaria del Gobierno. En primer lugar, defendió la

indea de la estabilidad presupuestaria, pero subrayó la importancia

de hablar antes de cómo se gasta que de los impuestos, y recordó que

el equilibrio presupuestario "no tiene un claro color ideológico",

porque ejemplos hay "en la derecha y en la izquierda".

Por ello, insistió en que la reforma que plantea el PSOE debe

empezar por hacer un planteamiento sobre el gasto público y defender

la estabilidad presupuestaria pero "sin fundamentalismos", ya que no

se trata, en opinión de Zapatero, de un "objetivo en sí mismo", pese

al "culto numérico del PP, que denota su falta de programa

económico".

En materia de política impositiva, defendió una presión fiscal

estable mediante una redistribución de la renta a través del gasto

público y no mediante los impuestos, al tiempo que abogó por un marco

legal también estable para evitar "miles de cambios legislativos" y

por una reforma fiscal "profunda".

En este sentido, se refirió a la reforma del IRPF que entrará en

vigor el año próximo y la calificó de "electoralista", al tiempo que

recordó que la rebaja de la anterior del impuesto "se ha deshecho en

2001 y 2002" por no actualizar la tarifa y los mínimos personales

según la inflación.

Zapatero dedicó también parte de su discurso a hablar de la

inflación, de la que dijo que "no ha hecho más que escalar" desde que

gobierna el PP. En su opinión, "lo más preocupante" es que el repunte

de la inflación este año está coincidiendo con la desaceleración

económica, por lo que está afectando, especialmente, a las rentas más

bajas y está dañando la competitividad de la economía.

INFLACION: RECONOCER EL PROBLEMA.

Ante este aumento de los precios, el jefe de la oposición propuso

que el Gobierno debe empezar por "reconocer" el problema y aceptarlo,

sin "echar la culpa a ciertos sectores", explicar a la sociedad

española que es "un mal indeseable", recuperar la "credibilidad" con

un objetivo de inflación "creíble y alcanzable", flexibilizar los

mercados más cerrados a la competencia y llevar a cabo una política

presupuestaria orientada a la oferta y a la productividad.

Finalmente, Zapatero mencionó tres problemas de la economía

española que, en opinión del PSOE, no forman parte del debate

público, como son la ampliación de la UE y sus consecuencias

económicas, la caída de la cuota mundial de las exportaciones

españolas desde 1996 y la caída de la calidad del turismo. Del

primero de ellos, señaló que el Gobierno se "ha olvidado", pese a que

se trata de uno de los países europeos que menos exportan en los

estados del Este, circunstancia clave, a su juicio, para salir

beneficiado de dicha ampliación.

Zapatero no quiso concluir su intervención sin aprovechar la

presencia en la mesa de oradores del vicepresidente de SEPI, Pablo

Olivera, para afirmar que el proceso de privatizaciones "no ha sido

transparente ni ha respondido al buen gobierno del Gobierno", lo que

"antes o depués" hará daño a la credibilidad de la economía española.

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18-Nov-2002 13:09:50

(EUROPA PRESS)

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