Mostradores de la aerolínea Ryanair, en la Términal 1 (T1) del Aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez (MAD), a 16 de julio de 2026, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press
MADRID 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) ha condenado con la "máxima contundencia" el despido de un comandante de Ryanair con base en Barcelona por una decisión orientada a preservar la seguridad operacional en un vuelo, lo que considera un "precedente extremadamente preocupante".
Tal y como ha especificado en un comunicado, el origen de este despido se encuentra en una operación en la que, tras aplicar la Discrecionalidad del Comandante (Commander's Discretion) para completar la actividad de vuelo, el comandante decidió ampliar posteriormente el período de descanso de la tripulación al considerar que era la decisión más segura desde el punto de vista operacional.
Desde Sepla ha apuntado que la propia comunicación remitida por la aerolínea reconoce que el comandante ejerció dicha discrecionalidad para finalizar la operación y que, posteriormente, amplió el descanso de la tripulación, hechos que "han servido de base para el procedimiento disciplinario que ha culminado con su despido".
Para el sindicato, la seguridad aérea nunca puede subordinarse a objetivos de productividad ni a intereses operativos, señalando que, "cuando se castiga a quien decide con prudencia, no solo se perjudica a un profesional, sino que también se debilita todo el sistema de seguridad sobre el que se sustenta la aviación comercial".
Por ello, ve que el "verdadero problema" trasciende el caso individual del piloto, ya que el mensaje se traslada al conjunto de trabajadores del colectivo.
En este contexto, Sepla ha defendido que la autoridad del comandante constituye uno de los pilares de la seguridad aérea y ha subrayado que los pilotos deben poder adoptar decisiones relacionadas con la operación del vuelo exclusivamente en función de su criterio profesional, sin presiones ni temor a posibles represalias cuando consideren necesario hacer uso de las facultades que les reconoce la normativa, en referencia a la llamada cultura justa (Just Culture).
Finalmente, ha hecho un llamamiento a Ryanair para que rectifique esta decisión y reafirme su compromiso con una esa cultura justa, en la que "el criterio profesional de los comandantes sea respetado y ninguna decisión adoptada de buena fe en defensa de la seguridad pueda convertirse en motivo de sanción o despido".