Feministas piden a la ONU que el Vaticano deje de ser observador permanente

Actualizado 02/03/2010 18:43:34 CET

MADRID / ROMA, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo, presente estos días en Nueva York en la 54 Sesión de la Comisión Jurídica y Social de la Mujer (CSW) de Naciones Unidas a la que también asiste la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, pide a la ONU que el Vaticano deje de ser observador permanente.

En un documento titulado 'Declaración de Córdoba', con fecha de noviembre de 2009, esta plataforma afirma que "dado que la plena ciudadanía se desarrolla en estados democráticos y no teocráticos, dado que ningún ordenamiento sagrado puede imponerse o modelar el ordenamiento legislativo, las mujeres pedimos que Naciones Unidas acabe con el privilegio de la Santa Sede de ser Estado Observador Permanente No-Miembro".

Asimismo, reclaman que "se limite el estatus que le otorga presencia en las conferencias mundiales con pleno derecho al voto y le permite tomar parte en las discusiones y decisiones de la Asamblea General y participar en agencias, comisiones y comités de las Naciones Unidas".

Con todo, señalan que "el mayor peligro que enfrentan los derechos de las mujeres en el mundo provienen de la ingerencia de las religiones en los Estados". "Proponemos sacar el adoctrinamiento religioso de las escuelas y favorecer el estudio de todas las religiones porque son vehículos normativos y culturales, responsables en la mayor parte del mundo de las libertades de las mujeres o de su sometimiento", agrega.

VATICANO: "NO PREOCUPA"

Por su parte, el Vaticano restó importancia a la petición de las feministas españolas, ya que "la realidad es que la Santa Sede recoge un amplio consenso con respecto al gran servicio que presta" como Estado Observador Permanente No-Miembro de las Naciones Unidas, aseguró el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, en declaraciones a Europa Press.

Según Lombardi, este tipo de propuestas "son viejas" y "como ya se ha podido comprobar en el pasado, no son representativas", ya que "la gran mayoría de grupos y personas es favorable" a la presencia del Vaticano en la ONU, agregó.

De hecho, "son numerosas las ONG que en muchas ocasiones han manifestado su aprecio" por las intervenciones de la Santa Sede en las sesiones de la ONU, de modo que posiciones como las de este grupo de feministas "no preocupan particularmente".