Portada del estudio de Manos Unidas 'Paz en un mundo en conflicto¡. - MANOS UNIDAS
MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un 83% de españoles cree que los gobiernos deberían gastar menos en armas y más en cooperación, según un estudio de la ONG Manos Unidas titulado 'Paz en un mundo en conflicto. Radiografía de la opinión pública española sobre paz y desarrollo', presentado este miércoles en el marco de la presentación de su 67 campaña anual bajo el lema 'Declara la guerra al hambre'.
El informe, basado en 1.000 entrevistas a personas de entre 18 y 65 años, también revela que un 94% de los encuestados considera que la paz es mucho más que ausencia de guerras y exige justicia social, derechos y dignidad humana.
Entre otros datos, el 86% de los entrevistados cree que el mundo actual es menos pacífico y menos capaz de construir paz y el 75% opina que la mala gestión de los recursos y la corrupción de los gobiernos son la principal causa del hambre en el mundo.
Actualmente, según señala Manos Unidas, alrededor de 673 millones de personas en el mundo padecen hambre. Además, 1.100 millones de personas viven en extrema pobreza, de los cuales unos 455 viven en países en guerra o en situación de fragilidad (PNUD, 2024).
Según apunta la ONG de la Iglesia católica, citando el índice Global de la Paz 2025, en estos momentos hay 59 conflictos activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial; y el hambre es, a la vez, tanto causa como consecuencia de esos conflictos.
"Declarar la guerra al hambre es, por tanto, un imperativo moral. Es un llamamiento a la paz, a la justicia y al desarrollo. Es reclamar alimentos, claro que sí, pero también es clamar por los derechos que, teóricamente, a todos nos amparan: a la educación, a la salud, a la tierra, al agua, a la igualdad. Es, en definitiva, derecho a tener derechos", ha explicado la presidenta de la ONG, Cecilia Pilar Gracia, este miércoles, en una rueda de prensa en Madrid.
En un coloquio posterior moderado por el coordinador del departamento de Estudios y Documentación de Manos Unidas, Fidele Podga, tres socios locales procedentes de proyectos que la entidad apoya en Siria, Sierra Leona y Colombia, han explicado sus experiencias.
En concreto, el director ejecutivo de la Coordinación Regional del Pacífico Colombiano, el padre Jesús Albeiro Parra, ha contado cómo "grupos armados ilegales se disputan el control de ríos, caminos y fronteras". "Allí donde el Estado no llega con derechos, llegan las armas. Muchas comunidades viven hoy confinadas, sin poder salir a pescar, sembrar o ir al médico por miedo a los combates o a las minas antipersona", ha afirmado.
Por su parte, la hermana Sandra Ramos, misionera en Sierra Leona, donde la guerra civil, la epidemia de ébola y la pobreza estructural dejaron escuelas destruidas, aprendizajes interrumpidos y generaciones enteras con escasas oportunidades, ha explicado que "en medio de este contexto tan complejo, la educación se convierte en una auténtica semilla de paz y esperanza". "Educar no es solo enseñar a leer y escribir: es abrir caminos, ofrecer alternativas y romper ciclos de pobreza que se repiten de generación en generación", ha añadido.
Mientras, en Siria, el cofundador de los Maristas Azules, el hermano Georges Sabe, ha indicado que "la crisis sigue siendo severa, con millones de sirios dependiendo de ayuda humanitaria mientras sufren las secuelas de la guerra". "Estamos en una fase de transición inestable, una crisis humanitaria profunda y la esperanza de reconstrucción bajo un nuevo liderazgo, aunque la seguridad y el desarrollo sigue siendo una de nuestras grandes preocupaciones", ha afirmado.
Manos Unidas ha explicado que con su campaña 'Declara la guerra al hambre' quiere poner el foco en una "violencia silenciosa que rara vez abre informativos, pero que destruye vidas cada día: la pobreza extrema, la desigualdad creciente y la vulneración sistemática de derechos básicos". Frente a esta realidad, la ONG denuncia esta forma de "violencia estructural" y reclama "políticas y compromisos que pongan en el centro la dignidad humana y la justicia social".