Archivo - Una joven con audífonos. - Óscar J.Barroso - Europa Press - Archivo
MADRID 11 May. (EUROPA PRESS) -
El 44% de las personas con discapacidad afirma haber mejorado su autonomía en tareas específicas gracias a la Inteligencia Artificial aunque un 78% muestra preocupación por la privacidad y el 43% teme volverse demasiado dependiente, según el informe 'La inteligencia artificial desde la perspectiva de las personas con discapacidad', presentado en el Hub de la Fundación Randstad.
Las conclusiones de este estudio realizado entre octubre de 2025 y enero de 2026 se han compartido en un encuentro en el que han participado la directora de acción social de Fundación Randstad, Silvia Galán; el director de Randstad Research, Valentín Bote; la directora de proyectos de Fundación Randstad, Beatriz Gálvez y la directora de innovación social de la entidad, María Salsamendi.
"Hay que seguir formando, la formación es clave para conseguir un empleo de calidad, para pasar de empleos menos cualificados a más cualificados que ofrezcan mejores oportunidades laborales", ha subrayado Silvia Galán.
El análisis muestra que, aunque la inteligencia artificial es ampliamente conocida entre las personas con discapacidad (89,5%), su uso efectivo "aún presenta una brecha significativa", ya que "solo el 47,6% la utiliza, lo que equivale al 53,2% de quienes la conocen".
Aun así, el estudio refleja que la percepción de utilidad es "elevada", pues el 61% considera que la IA facilita sus tareas diarias y el 70% valora positivamente la facilidad de uso de las herramientas disponibles.
En materia de accesibilidad, el estudio revela avances pero también retos importantes. En concreto, el 73% de los usuarios valora de forma positiva la adaptación de las interfaces, ya sea en la claridad de la voz, el tamaño de la letra u otros elementos de accesibilidad. Si bien, una de cada cinco personas (21%) se ha encontrado con herramientas imposibles de utilizar por falta de adaptación.
Las principales recomendaciones para mejorar la accesibilidad se centran en: reforzar la privacidad (53%), simplificar el uso (45%), generar respuestas más claras y comprensibles (44%), mejorar la compatibilidad con otras herramientas de apoyo (27%) y ampliar las opciones de personalización (26%).
Por su parte, en el ámbito laboral, tres de cada cuatro personas con discapacidad (75%) consideran que la IA mejora la accesibilidad al trabajo y facilita la realización de tareas, y un 67% destaca su potencial para favorecer el teletrabajo.
Además, el 56% mantiene una opinión favorable sobre la capacidad de la IA para generar empleo. No obstante, el informe alerta de que el 37% de los usuarios ha experimentado situaciones de exclusión o dificultades provocadas por plataformas basadas en IA, y un 39% teme que esta tecnología pueda aumentar la desigualdad si no se desarrolla de forma inclusiva.
Durante la presentación, Valentín Bote ha subrayado la necesidad de avanzar hacia un desarrollo tecnológico que tenga en cuenta las necesidades reales de las personas con discapacidad. "Vemos un avance en el grado de utilización de la IA respecto a lo que estábamos midiendo un año atrás. Se está avanzando en cuanto a nivel de intensidad de uso y esto lo percibimos como algo positivo", ha destacado.
En cuanto al ámbito laboral, ha precisado que, "en general, la cuestión no es el perfil o si el empleo es de alta cualificación o no" sino "entender que son los individuos que no adoptan la IA en su actividad los que están en riesgo". "No se trata de que unas profesiones vayan a desaparecer, la clave está en preguntarse si los profesionales están siendo capaces de ser más productivos utilizando esta tecnología", ha puntualizado.
Por su parte, Beatriz Gálvez ha comentado que "a mayor formación, se presenta un mayor uso de la IA, como pasa en todos los ámbitos", mientras que María Salsamendi ha avisado de que "la IA no compensa la falta de accesibilidad" porque "sin diseño inclusivo, la tecnología limita más que ayuda".