Emergencias e Inundaciones: Consejos para la evacuación de personas con discapacidad

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Distintos cuerpos de bomberos trabajan en labores de achique de agua en calles y vivendas de la localidad gaditana de Grazalema inundadas tras el paso de la borrasca Leonardo.
Distintos cuerpos de bomberos trabajan en labores de achique de agua en calles y vivendas de la localidad gaditana de Grazalema inundadas tras el paso de la borrasca Leonardo. - Joaquín Corchero - Europa Press
Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 6 febrero 2026 14:16

   MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Fundación ONCE ha incidido en la importancia de prestar "especial atención" a las personas con discapacidad en situaciones de emergencias, tras las graves inundaciones que se están produciendo en España, por lo que ha difundido una serie de pautas al respecto con el fin de facilitar la evacuación de este colectivo.

   Estos consejos aparecen en el protocolo de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, en colaboración con el Centro del Subtitulado y la Audiodescripción (CESyA) y el Real Patronato sobre Discapacidad, un texto en el que ha participado Fundación ONCE.

   Este documento ofrece indicaciones claras y precisas en la interacción entre los servicios de emergencia y las personas con discapacidad, además de identificar los mecanismos para que la comunicación de una emergencia llegue toda la ciudadanía sin excepciones, así como los procesos que deben seguirse para el rescate o atención de una persona con discapacidad en una emergencia.

   En este sentido, advierte de que las inundaciones pueden afectar a las personas con discapacidad "de forma desproporcionada, ya que dificultan su evacuación" y señala que brindar asistencia a estas personas, en este tipo de circunstancias que precisan de un rescate inmediato, es muy difícil para los equipos intervinientes, quienes deben recurrir al conocimiento que tienen, lo que los puede llevar a cometer errores que pueden ser fatales para el damnificado.

   Así, pone de ejemplo a las personas que usan sillas de ruedas, que pueden quedarse atrapadas en los edificios o dentro de sus casas, además de tener dificultades para subirse a los tejados.

   También indica que el aumento del nivel del agua elimina las señales sensoriales, lo que dificulta a las personas ciegas identificar rutas seguras o peligros como alcantarillas abiertas, escombros o cables sumergidos.

   En el caso de los ciudadanos con discapacidad auditiva, en particular usuarios de prótesis, también pueden verse seriamente afectados ya que los vientos fuertes, las lluvias intensas y los escombros pueden causar daños directos a los audífonos, dejándolos inoperativos.

¿CÓMO ACTUAR EN ESTAS SITUACIONES?

   En primer lugar, se pide tener en cuenta que la discapacidad no siempre se percibe a simple vista y se aconseja "no pensar mal" si la persona no responde como se espera ya que puede tener una discapacidad --que puede ser sensorial, intelectual, física o psicosocial-- o una persona con dificultades cognitivas.

   Si se detecta que la persona es sorda, aconseja hablar de frente y mantener el rostro despejado, transmitir el mensaje mediante texto (escribir en un papel, por ejemplo) y usar gestos que puedan ayudar, pero sin imitar la lengua de signos.

   También aboga por hablar con naturalidad y usar un tono y velocidad normales, incluso si se ha detectado que la persona es sorda. Si la emergencia lo permite, insta a preguntar cómo se puede ayudar, y recomienda brindar instrucciones fáciles de interpretar, es decir, evitando el uso de jerga técnica y lenguaje abstracto.

   Además, pide asegurarse de que la persona ha entendido el mensaje, para lo que recomienda hacer preguntas abiertas y evitar las que requieran respuestas de sí o no.

   En caso de tener que cargar a la persona, hay que preguntar con qué partes del cuerpo hay que tener especial cuidado. Si se trata de una persona ciega, aconseja no tirar de ella y ofrecer mejor el brazo, además de preguntar cómo se puede guiar.

   Asimismo, señala que hay que procurar evacuar a las personas con sus productos de apoyo o animales de asistencia y no dejar las sillas de ruedas ni los perros de asistencia atrás. En el caso de los perros guía para personas ciegas, si la emergencia lo permite, no hay que cogerlo pues es el dueño quien debe llevarlo. Cuando de trata de evacuar a personas con silla de ruedas eléctricas, hay que preguntar al usuario qué cuidados tener para que no se estropeen con el agua.

   En resumen, hay que priorizar la seguridad de una persona con discapacidad, intentar no dejarla sola y, si hay que marcharse, recomienda comunicarlo, sobre todo, si la persona es ciega.

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