Archivo - Una joven usuaria de audífonos. - Óscar J.Barroso - Europa Press - Archivo
MADRID 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha publicado un Protocolo de Atención a Familias con Miembros Sordos, que recoge procedimientos específicos para garantizar una atención "equitativa y accesible" a familias con miembros sordos, "eliminando barreras que dificultan la interacción con el entorno" y promoviendo "la plena participación" de estas familias en los servicios y recursos disponibles.
"No estamos ante situaciones aisladas, sino ante déficits estructurales del sistema que deben ser corregidos desde las políticas públicas", ha indicado el presidente de la CNSE, Roberto Suárez, este jueves, durante la presentación del documento, en la sede del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
En este contexto, el nuevo protocolo establece un modelo organizado y evaluable de intervención que incluye "recepción accesible desde el primer contacto, diagnóstico participativo, asignación garantizada de recursos --interpretación en lengua de signos, mediación comunicativa, tecnología de apoyo y materiales accesibles-- y seguimiento continuo.
Según se lee en el protocolo, las familias con miembros sordos son diversas --"madres y padres oyentes con hijos sordos, madres y padres sordos con hijos oyentes, así como familias donde todos sus integrantes son sordos", así como "monoparentales, LGTBIQA+ y adoptivas, entre otras"--. Si bien, señala que todas ellas comparten "una necesidad esencial: un acceso lingüístico adaptado a su forma de percibir y comunicarse con el mundo".
Así, puntualiza que muchas de estas familias, cuando requieren apoyo o asesoramiento adaptado a sus necesidades específicas, "no se sienten plenamente atendidas", bien porque necesitan una atención más especializada, bien porque la información disponible resulta "insuficiente o sesgada" o no se la presentan de manera accesible y comprensible.
Ante esta situación, el protocolo busca facilitar el acceso a la información y a los servicios mediante estrategias de comunicación inclusivas y adaptadas a las necesidades específicas de las familias con miembros sordos. Esto incluye la disponibilidad de materiales en Lengua de Signos, subtitulación y otros formatos accesibles.
También quiere fomentar y garantizar el uso de la Lengua de Signos y otras herramientas de apoyo, reconociéndolas como "un derecho fundamental de las personas sordas y sus familias"; y capacitar al personal que trabaja en la atención a personas sordas y sus familias.
Suárez ha defendido que una atención inclusiva y de calidad no puede depender de la disponibilidad puntual de recursos ni de la sensibilidad individual de los profesionales, sino que "debe incorporarse de manera obligatoria y sistemática en todos los dispositivos de atención a las familias".
"El incumplimiento efectivo de la normativa vigente en materia de accesibilidad y derechos lingüísticos continúa generando desigualdad real", ha avisado.
PRIVACIÓN LINGÜÍSTICA
Además, el protocolo advierte de la privación lingüística en la infancia sorda, que se produce cuando el entorno del menor de edad no proporciona estímulos lingüísticos que el niño o niña pueda percibir y procesar con facilidad. La privación, según indica, puede volverse crónica si los espacios de socialización (familia, escuela o comunidad) no aseguran una comunicación estable, continua y con modelos lingüísticos competentes.
Ante esta situación, la CNSE subraya la importancia de garantizar de forma efectiva el acceso temprano y pleno a la lengua de signos, evitando situaciones que comprometan el desarrollo cognitivo, emocional y social de niñas y niños sordos.
"La igualdad formal no es suficiente. Necesitamos igualdad efectiva. Y eso implica planificación, recursos, formación obligatoria y evaluación de resultados", ha defendido Suárez, que ha instado a las administraciones públicas a adoptar este protocolo como referencia común en todo el Estado.