Publicado 29/07/2020 15:42CET

Las víctimas de trata se encuentran con dificultades para tramitar el ingreso mínimo vital, según Cruz Roja

Comunicado /El Plan Cruzrojaresponde Se Amplia Hasta El Próximo Mes De Diciembre
Comunicado /El Plan Cruzrojaresponde Se Amplia Hasta El Próximo Mes De Diciembre - CRUZ ROJA

MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las víctimas de trata se encuentran con "dificultades" para acceder al Ingreso Mínimo Vital ya que sin pasaporte o permiso de residencia, les es imposible tramitar la solicitud, según ha advertido la Unidad de Trata de Cruz Roja Española, que pide articular un "proceso específico" para estas excepciones.

"No puedes pasar de la primera pantalla si no tienes DNI", ha avisado la responsable de la Unidad de Trata de Cruz Roja, Rosa Flores, en una entrevista con Europa Press, con motivo del Día Mundial contra la Trata, que se conmemora este jueves 30 de julio.

Según el Real Decreto que regula el Ingreso Mínimo Vital, las personas en situación irregular no pueden acceder a esta prestación a excepción de tres casos: los solicitantes de protección internacional, las mujeres extranjeras víctimas de violencia de género y las víctimas de trata de seres humanos.

Si bien, desde Cruz Roja advierten de que, al menos por el momento, en la práctica "resulta imposible tramitarlo" para una persona en situación de trata sin DNI, sin permiso de residencia o de trabajo, sin estar empadronada y sin una cuenta bancaria.

Cruz Roja atendió en 2019 a un total de 1.624 personas en situación de trata (1.553 directas y 71 familiares), en su mayoría mujeres (1.161 cis y trans, 35 niñas) y con fines de explotación sexual.

UNIDADES MÓVILES EN CLUBS Y POLÍGONOS

La ONG dispone de unidades móviles con las que se desplaza hasta polígonos y clubs para acercarse a las mujeres que son prostituidas y ayudarlas.

"Nos acercamos con la excusa de ofrecerles medios preventivos y esto nos permite romper esa coraza, hablar con la mujer, preguntarle si está empadronada, si necesita alimentos. Lo mismo se hace en clubs, nos acercamos para asesorarlas en motivos de salud, nos ofrecemos a acompañarlas al médico, establecemos ese acercamiento", explica Flores.

Cuando detectan un caso susceptible de ser trata con fines de explotación sexual, lo primero que hacen es valorar el riesgo en el que se encuentra la mujer y explicarle sus derechos, pero sin "precipitarse" en comunicar su situación porque puede suponer "ponerla en un riesgo mayor".

"A veces, si nos precipitamos al comunicarlo, puede presentarse la autoridad y ella negarlo porque está asustada y cuando la autoridad se retira, le van a pegar una paliza", explica.

También tratan con casos en los que temen por sus familias, amenazadas en sus países de origen. Por ello, los expertos de Cruz Roja se encargan de asegurar la situación y aprovechar momentos como, por ejemplo, una visita al centro de salud para rescatarlas y trasladarlas a una casa segura.

La situación de estas mujeres se ha visto agravada por el Covid-19, según añade Flores, ya que cuando cerraron los club se quedaron "encerradas" y "sin acceso a comida". "Hemos recibido llamadas en las que nos decían: 'Nos hemos quedado encerradas'", ha indicado Flores. En otros casos, la falta de comida era solo el pretexto para denunciar situaciones más graves.

Otras han quedado en situación de calle por la pandemia y algunas han seguido siendo obligadas a prostituirse con el riesgo añadido de contraer el Covid-19 por falta de medidas de protección frente al virus.

EL 95% DE CASOS NO SALEN A LA LUZ

Uno de los principales problemas de la trata, según señala Cruz Roja, es la "invisibilidad" ya que los casos que salen a la luz representan solo el 5% de los existentes, según datos de Naciones Unidas.

El fenómeno, según ha precisado Flores, está "infradimensionado" debido a esta invisibilidad. "Muchas no llegan ni a las organizaciones sociales, hay casos más visibles como la explotación sexual en clubs o en las calles, pero en el caso de las empleadas de hogar es mucho más difícil dimensionar cuánta gente está siendo explotada, o en el caso de las mujeres que están siendo prostituidas en pisos", explica.

En este sentido, desde Cruz Roja recuerdan que la trata tiene diferentes caras como la explotación laboral. También indica que hay hombres víctimas de trata, sobre todo con estos fines pero también que sufren explotación sexual.

LEY CONTRA LA TRATA

Por todo ello, Cruz Roja reclama una Ley Integral de Lucha contra la Trata, para facilitar el acceso a los derechos a todas las personas en situación de trata, independientemente del tipo de explotación, su sexo o identidad sexual o de género, garantizando también la protección a los menores afectados.

La trata afecta actualmente a más de 21 millones de personas en todo el mundo, especialmente a las personas migrantes, mayoritariamente mujeres y niñas, debido a su situación de vulnerabilidad.

Según el informe 'Trafficking in Persons', de junio de 2020, del Departamento de Estado de Estados Unidos, que ofrece datos provisionales relativos a España, en 2019 se iniciaron 82 investigaciones por trata con fines de explotación sexual, 21 más que en el año anterior, y se identificó a 467 víctimas (cuatro menores de edad): 250 con fines de explotación sexual; 173 con fines de explotación laboral; 23 en actividades ilícitas; y 20 explotadas en la mendicidad.

Estos datos suponen un incremento con respecto a 2018, cuando se identificaron 225 personas víctimas de trata. Este informe también recoge que las organizaciones sociales reportaron haber atendido a 638 personas en situación de trata y 4.842 potenciales.

RESCATADA DE LA EXPLOTACIÓN

Valeria, nicaragüense de 22 años, fue una de las mujeres a las que atendió Cruz Roja. Llegó a España en 2019 con la promesa de un trabajo de cuidados ya que en su país, tanto sus padres como ella habían perdido el empleo.

"Me dijeron que con lo que ganaría podría devolver el pago del avión, la casa, juntar dinero para ayudar a mi familia. Así que cuando me avisaron preparé mi maleta", recuerda.

Al aterrizar en Madrid, la recogieron y junto a otras mujeres, la llevaron a otra ciudad. Aquella misma noche, la policía llegó a la casa donde se encontraban y las rescató antes de que llegaran a ser explotadas. Casi un año después y con la ayuda de Cruz Roja, Valeria va a recibir su tarjeta de residencia para poder trabajar.

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