Actualizado 27/07/2007 20:59 CET

España ofrece a Mauritania contratos en origen por un periodo de "al menos" un año

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El acuerdo de ordenación de flujos migratorios firmado esta semana entre España y Mauritania contempla la posibilidad de contratar a trabajadores en origen, por un periodo inicial de "al menos" un año, en un número que se fijará en función de las ofertas de empleo disponibles, según consta en el texto del acuerdo dado hoy a conocer.

El acuerdo también prevé la contratación de trabajadores de temporada, por un periodo no superior a nueve meses al año, así como trabajadores en prácticas, con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, para el perfeccionamiento de su cualificación profesional y lingüística.

Estos últimas ofertas de trabajo serán por un periodo de doce meses, prorrogable hasta seis meses más. Este supuesto requeriría la contratación, según las modalidades previstas por la legislación española.

VIAJE OFICIAL A MAURITANIA Y MALI.

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, culminó ayer un viaje oficial a Mauritania y Mali donde se cerraron sendos acuerdos para la creación de escuelas taller para la formación de mano de obra, con una inversión estimada en 10 millones de euros.

Al mismo tiempo, España ha estrechado los lazos de cooperación, con el compromiso de los estados africanos en la lucha contra la inmigración clandestina y la admisión de repatriaciones.

Este proyecto, inspirado en las escuelas españolas de inserción laboral, se extenderá también a Senegal y previsiblemente en los próximos meses a Gambia, Guinea Bissau, Sierra Leona o Guinea Conakry.

El objetivo de España, que durante los últimos meses ha intensificado su labor diplomática en estos países es, en líneas generales, frenar la salida de inmigrantes ilegales, favorecer la política de repatriaciones y al mismo tiempo, fomentar la contratación en origen y la formación profesional de trabajadores africanos. Esta es la filosofía del denominado Plan África, por el que este año se han destinado unos 700 millones de euros dirigidos a la zona subsahariana.