Policías durante una manifestación para protestar por la situación provocada por su llegada masiva, a 27 de agosto de 2026, en Ceuta (España). - Marcos Moreno - Europa Press
MADRID 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo y Amnistía Internacional han mostrado su "profunda preocupación" por la "deriva violenta" y el "creciente clima de violencia y tensión en la calle" en Ceuta.
Así, han pedido a las autoridades públicas una "respuesta coordinada" para proteger a las personas migrantes y refugiadas, garantizar la seguridad del personal humanitario e impedir la "instrumentalización política" de esta crisis.
Concretamente, Amnistía Internacional ha señalado entidades como Cruz Roja y ha pedido que puedan desarrollar su labor "en condiciones de seguridad" y "sin miedo", tras constatar que están sufriendo "amenazas" y viendo "obstaculizada su labor" de reparto de agua y comida.
Asimismo, la organización ha denunciado en un comunicado hechos como la quema "a plena luz del día" y con "impunidad" de parte del campamento informal en la playa Benítez, al tiempo que ha señalado haber recibido testimonios de "uso excesivo de la fuerza" por parte de miembros de las fuerzas de seguridad y agresiones de particulares acompañadas de "insultos racistas".
Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo ha recordado que se trata de una "crisis humanitaria" que debe ser tratada bajo los "principios humanitarios y las leyes internacionales".
En este sentido, ha demandado que se priorice la protección de colectivos en "extrema vulnerabilidad", con especial atención a las niñas, mujeres embarazadas y población LGTBIQ+ que permanece oculta por miedo a "represalias, agresiones o devoluciones".
La plataforma también ha puesto en valor la "solidaridad" de la población ceutí que ha ofrecido redes de apoyo, rechazando que las personas sean utilizadas como "instrumento de presión política o geopolítica".
Ambas entidades han coincidido en pedir a los partidos políticos y administraciones a "condenar públicamente los actos y discursos racistas y xenófobos" que generan un "caldo de cultivo idóneo para la violencia".
Finalmente, la Coordinadora ha hecho un llamamiento a los medios de comunicación para evitar la "espectacularización y deshumanización", a la ciudadanía para no alimentar "bulos" en redes sociales y a los gobiernos para articular una cooperación con los países de origen basada en los derechos humanos.