Heridas en las manos y pie de un joven migrante llegado a Ceuta. - ASOCIACIÓN ELIN
MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Elin y la ONG No Name Kitchen reclaman que la ciudad autónoma de Ceuta habilite un espacio "digno" para que realicen la cuarentena las personas migrantes y refugiadas, y que se les facilite el acceso al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), de forma que no acaben viviendo en la calle.
"Estamos encontrando continuamente, personas migrantes de origen subsahariano que están en situación de calle porque no pueden acceder al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes por falta de espacio para realizar el confinamiento. Dicho colapso está siendo provocado por la falta de espacios habilitados por la ciudad autónoma para este fin", señalan las ONG en un comunicado recogido por Europa Press.
Según precisan las organizaciones, hasta el lunes 17 de mayo, las personas migrantes que llegaban a Ceuta realizaban varios días de cuarentena en las Naves del Tarajal destinadas para ello, antes de acceder al CETI. Si bien, advierten de que, tras la entrada masiva de hace dos semanas, "dicho recurso para mayores de edad ha desaparecido y no se ha dado alternativa ninguna".
Las ONG denuncian el caso de un joven guineano que llegó el pasado martes a las naves del Tarajal, "malherido de las concertinas" y con "un golpe muy grave" en el pie que le impedía caminar", y que "pasó 14 horas sentado en una silla sin atención sanitaria" y sin que nadie le diera información ni le hablara en un idioma que pudiera comprender.
También señalan el caso de otros tres jóvenes de la misma nacionalidad, también heridos, que esperaban en la puerta del CETI a las 22:00 horas y allí les dijeron que debían ir a las naves del Tarajal, "lugar donde se tiene certeza de que, desde hace dos semanas no se realiza confinamiento ni acogida a personas que no sean menores de edad", según las ONG.
"Denunciamos la gran descoordinación, desinformación y falta de consideración para con estas personas, quienes, a miles de kilómetros de sus casas y sus familias, y tras años de ruta, se les condena a pasar los primeros días en Europa en la calle", subrayan.
Además, avisan de que esta situación pasa a ser un asunto de salud pública pues, las condiciones en las que se encuentran "no cumplen ninguna de las medidas sanitarias que prevengan el contagio del Covid-19".