MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -
Más de 300.000 personas han abandonado sus casas en el norte de Malí a causa de la violencia, han asegurado las Misiones Salesianas, que desde este jueves han puesto a disposición de los desplazados uno de sus centros en Bamako.
"La situación es cada vez más grave. Más de 300.000 personas han abandonado sus casas. Muchas huyen a otros países, otras vienen hacia Bamako", ha dicho el misionero Emilio Hernando.
En el norte del país hay un conflicto entre el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA), un grupo separatista, y las tropas gubernamentales. Además, la inestabilidad ha aumentado porque un grupo de militares dio un golpe de Estado el pasado 22 de marzo que derrocó al Gobierno del presidente Amadou Toumani Touré.
Hernando ha expresado su preocupación porque a Dioncounda Traoré --a quien el líder golpista, el capitán Amadou Sanogo, cedió el poder el mes pasado para que fuese presidente interino-- "se le acaba el mandato el 22 de mayo y aún no se ha dado ningún paso para celebrar nuevas elecciones en el país".
Además, Hernando ha asegurado que a Malí "están llegando grupos islamistas procedentes de Pakistán" que "están cogiendo a los jóvenes para formarlos como guerrilleros". "Tememos que el norte del país se convierta en una plataforma para el tráfico de drogas y armas", ha añadido.
La organización religiosa también está preocupada por la carestía de alimentos y la sequía, sobre todo en las áreas rurales. "La falta de lluvias y el conflicto han hecho que los agricultores de la zona estén sin recursos y muchas familias lo están pasando mal. La situación no es fácil y habrá que mandar un SOS", han alertado los misioneros salesianos de Touba, en el sur de Malí.
El misionero ha dicho que Cáritas Internacional, las parroquias y los Salesianos están manteniendo reuniones para entregar alimentos en las zonas rurales y entre los desplazados.
La organización religiosa, que está presente en más de 130 países, ha hecho un llamamiento a los organismos internacionales para que pongan freno a esta situación y a la solidaridad de la sociedad para paliar el sufrimiento de la población.