Badalona Serveis Assistencials (BSA) es una organización sanitaria que tiene la misión de ofrecer a su población de referencia (230.000 personas) una atención integral, de calidad, cercana a las personas y con continuidad entre los diversos niveles asistenciales (atención primaria, especializada, sociosanitaria y domiciliaria).
A inicios de este año, BSA se convirtió en la primera organización sanitaria del Estado acreditada con la norma SA8000:2001 de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), que verifica aspectos relacionados con los derechos humanos y laborales, las relaciones con clientes y proveedores y el respeto al medio ambiente.
Cuando en BSA decidimos apostar por conseguir esta certificación fue gratificante comprobar que parte del camino para lograrla ya estaba recorrido. En 2005 nos habíamos adherido al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y llevábamos años trabajando aspectos que coinciden con los exigidos por la norma, especialmente los relacionados con los derechos laborales y el bienestar del trabajador.
¿El motivo? En buena parte hay que buscarlo en nuestra misión. No es posible ofrecer un servicio de calidad, objetivo prioritario de organizaciones sanitarias como la nuestra, sin contar con unos trabajadores implicados. La atención que estos profesionales dispensan a los usuarios será mejor si disponen de formación continua y elementos de motivación y desarrollan su actividad en un entorno laboral confortable, seguro y saludable.
Es por ello que, a las medidas de conciliación de vida laboral y familiar que ya aplicaba BSA, se sumaron a raíz del último Plan Estratégico otras mejoras, como un plan de protección de los profesionales ante agresiones y una comisión para el fomento de hábitos saludables en el entorno de trabajo.
Las medidas enfocadas a los trabajadores repercuten sin duda alguna en la calidad de la atención que reciben los usuarios. Prueba de ello es la Mención Especial del jurado que obtuvo el año pasado el Hospital Municipal de Badalona, gestionado por BSA, en los galardones 'Best in class', que premian la calidad en la atención al paciente.
Esta mejora de la calidad se fundamenta también en otras acciones, enmarcables en el ámbito de la RSC, dirigidas específicamente a los usuarios y la ciudadanía de nuestro ámbito geográfico. La puesta en marcha de los Consejos de Salud, órganos consultivos formados por representantes de entidades vecinales y sociales, del Ayuntamiento y de BSA, es un ejemplo.
Y otra línea estratégica de BSA que enlaza con el espíritu de la RSC es el respeto al medio ambiente y la gestión sostenible de los recursos. A este respeto contribuye la adopción de nuevas tecnologías como la historia clínica electrónica, que permite reducir notablemente el consumo de papel.
Ser responsables socialmente implica también para BSA "contagiar" de esta forma ética de actuar a las personas, empresas y entidades con las que nos relacionamos, y a la vez, favorecer iniciativas individuales, promovidas por los propios profesionales, de cooperar en proyectos solidarios.
Finalmente, para concluir hablando de futuro, echaremos por un instante la vista atrás. El Hospital Municipal de Badalona, que es el "embrión" de BSA y que este año celebra su 75 aniversario, nació en 1932 con un marcado carácter benéfico y social. Lo que era un pequeño centro sanitario con capacidad para 24 pacientes es hoy en día una organización integral con nueve centros y 1.200 profesionales que ofrece servicios sanitarios y a la dependencia.
Hemos crecido, pero el carácter social que nos definió en nuestros orígenes sigue definiéndonos hoy. Y queremos que siga haciéndolo. Sin duda, la apuesta por la Responsabilidad Social es el camino para lograrlo.
Maria Àngels Cabezas es gerente de Badalona Serveis Assistencials.