Publicado 05/11/2020 13:40CET

El hidrógeno renovable podría ser competitivo a partir de 2030, según un estudio del IREC y Fundación Naturgy

Aragón elabora el nuevo Plan Director del Hidrógeno 2021-2025.
Aragón elabora el nuevo Plan Director del Hidrógeno 2021-2025. - GOBIERNO DE ARAGÓN - Archivo

   Expertos piden que el hidrógeno verde se incluya de forma intensiva en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (2021-2030)

   MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El hidrógeno renovable, conocido también como hidrógeno verde, podría ser competitivo a partir de 2030 si se impulsan las políticas adecuadas para incentivar la inversión, según un estudio de Fundación Naturgy en el que expertos del Instituto de Investigación en Energía de Cataluña (IREC) reclaman que se implante una regulación precisa para escalar la tecnología, reducir los costes y atraer inversiones.

   Según Naturgy, España es el país con más potencial de producción de Europa gracias a sus condiciones geográficas y climáticas. Con el uso del hidrógeno se puede convertir la electricidad en gas, un hecho que permitiría también conectar las infraestructuras gasísticas y eléctricas, según ha señalado el director del IREC, Juan Ramón Morante.

   Durante la presentación este jueves del estudio 'Hidrógeno. Vector energético de una economía descarbonizada', uno de los autores Albert Tarancón ha explicado que si se logra llegar a niveles de coste de unos 2 euros por kilogramo en la próxima década, el hidrógeno renovable sería competitivo "tanto con el hidrógeno de origen fósil, como con los combustibles actuales como el diésel o la gasolina", por lo que este nuevo vector energético estaría muy bien posicionado no sólo para el transporte y la industria, sino también para almacenar la producción eléctrica renovable.

   En este contexto, los autores del informe reclaman que el papel del hidrógeno renovable como gas renovable se incluya "intensivamente" en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (2021-2030).

   Además, los autores han defendido que el despliegue de una economía del hidrógeno contribuirá a activar la economía española, "con decenas de miles de millones de inversión de ahora hasta 2050, y con la necesidad de formar técnicos y especialistas a distintos niveles".

   No obstante, para ello, reclaman una "urgente regulación" ya que los nuevos usos y aplicaciones del hidrógeno renovable "empiezan a ser ya una realidad" a nivel de proyectos en ejecución en muchos países europeos, es "preciso establecer una adecuada regulación y certificación de origen".

   En la presentación, los expertos han insistido en que España está "bien" posicionada en Europa para producir hidrógeno renovable a coste competitivo y exportarlo a otros países de la Unión Europea y han cifrado este potencial de producción de energía renovable de España por encima de los 3.000 terawatios hora al año. Esta es una orden de magnitud superior una al consumo actual de electricidad y unas 30 veces más que la producción corriente de energías renovables.

   En concreto, el estudio calcula que el potencial de producción de hidrógeno verde es de 1.750 TWh/año gracias a las condiciones geográficas y climáticas del país, lo que equivale a 11 veces el consumo actual de gas natural (160TWh/año), excluyendo el utilizado para generación. Estas estimaciones lo sitúan como el país con mayor potencial de producción de hidrógeno de toda Europa, según el informe.

   En este contexto, el director del IREC ha destacado que el hidrógeno renovable también tiene un "gran potencial" en el ámbito del almacenamiento de energía, que "será clave para el despliegue de las energías renovables previsto en la UE para lograr los objetivos de descarbonización".

   Morante ha añadido que el sistema energético necesita afrontar una solución de almacenamiento para periodos cortos, largos y más estacionales y en estos momentos, la única solución es utilizar un gas.

   "Con el hidrógeno, podemos convertir la electricidad en gas (power to gas), y conectar las dos grandes infraestructuras energéticas que ya tenemos, la eléctrica y la de gas, incrementando así su utilidad", ha expuesto.

   Tarancón, por su parte, ha precisado que el nuevo vector energético permitirá almacenar la producción renovable y convertirá esta electricidad en hidrógeno para inyectarlo después a la red gasista, mezclándolo con el gas natural o para producir metano sintético, un gas equivalente al gas natural.