El éxodo rural y el cambio en el uso del suelo, causas del aumento del número y extensión de los fuegos

Actualizado 24/10/2011 21:09:21 CET
EUROPA PRESS

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El abandono rural y las modificaciones en los usos del suelo están en el origen de que los incendios forestales son cada vez más grandes y frecuentes, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid, que han aportado la serie más completa de datos sobre la evolución de los fuegos en la cuenca mediterránea.

Así, el estudio concluye que existe un "cambio relevante" en el número y, "sobre todo" en el tamaño de los incendios forestales durante la década de los setenta, unos cambios que estarían "directamente relacionados con el éxodo rural y la transformación en los usos del suelo".

La investigación, que ha sido publicada recientemente por la revista Climatic Change es el resultado de una colaboración inter-disciplinar entre dos investigadores: el profesor de la UC3M Santiago Fernández Muñoz, quien ha trabajado en el ámbito de la geografía histórica bajo la dirección de la catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid Josefina Gómez Mendoza y, por otro lado, el ecólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Juli Pausas.

Para su análisis, los autores construyeron una base de datos completa de los incendios históricos en la provincia de Valencia para ponerlos en relación con la evolución del clima y las transformaciones sociales y territoriales en esta zona. La investigación aporta "la serie de datos más completa sobre la evolución de los incendios en la cuenca mediterránea".

De este modo, el estudio concluye que hay un cambio relevante en el número y, "sobre todo", en el tamaño de los incendios forestales durante la década de los sesenta a la década de los setenta.

A este respecto, el documento subraya que el cambio lo habría provocado o estaría directamente relacionado con el éxodo rural y la transformación en los usos del suelo que se produjo en aquella década.

"La despoblación de los espacios rurales tuvo como consecuencia un abandono de espacios agrícolas intercalados históricamente entre los espacios forestales y, en pocos años, los antaño campos de cereal fueron invadidos por vegetación muy inflamable en etapas de sucesión hacia el bosque mediterráneo", ha señalado el profesor Fernández Muñoz.

0,6 HABITANTES POR KM2

Asimismo, ha precisado que en ese periodo se redujo drásticamente la extracción de leñas debido a la incorporación de otras fuentes de energía y los paisajes rurales se transformaron de manera "muy relevante", de modo que pasaron a estar "menos poblados y con menos mosaicos de usos agrícolas, con masas forestales más continuas y mayor vegetación con alto grado de inflamabilidad".

La investigación ha detectado, pese a estas causas, que los umbrales a partir de los cuales se constata un incremento "muy relevante" de los incendios forestales se sitúa en una densidad de población de 0,6 habitantes por kilómetro cuadrado.

Durante la elaboración de su investigación, los científicos primero realizaron un estudio sobre la presencia de incendios forestales desde 1875 en la provincia de Valencia, para lo que revisaron los archivos de la administración forestal e identificaron cada una de las noticias sobre incendios aparecidos en los periódicos locales.

Gracias a esto, confeccionaron una base de datos con miles de registros de incendios identificados por fecha, localización y superficie quemada. Por último, relacionaron toda esta información con variables socioeconómicas (evolución de la población, usos del suelo) y variables climáticas (precipitaciones, temperatura) mediante la aplicación de métodos estadísticos complejos para encontrar la vinculación entre las diferentes variables.

En resumen, los investigadores han puesto en evidencia que el cambio de régimen de los incendios que se observa en la investigación histórica no puede ser explicado por el "gradual cambio climático, sino que responde a cambios en la disponibilidad de combustible, en el uso de las fuentes de energía y en la conectividad de los paisajes".

Finalmente, señala que el estudio puede ser de "gran utilidad" para la gestión de los espacios y de los incendios forestales a medio y largo plazo.