Las Dos Responsables De S.Lab Posan Junto Al CEO De La Compañía Creadora Del Premio, El Grupo Landbell, Matriz De ERP. - GREEN ALLEY AWARD
MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -
La última edición Green Alley Awards ha galardonado con el primer puesto a la empresa ucraniana S.Lab por su propuesta de embalaje completamente biodegradable --elaborado a partir de micelio y tallos de cáñamo-- como solución frente a los embalajes de de poliestireno expandido (EPS).
"Necesitamos repensar la forma en que usamos los recursos e investigar nuevas oportunidades que nos permitan utilizar más materiales renovables, readaptar el uso actual de los recursos y disminuir la generación de residuos", ha incidido la cofundadora y directora ejecutiva de la compañía ganadora, Julia Bialetska.
El primer puesto ha dotado a S.Lab con 25.000 euros que, según Bialetska, la destinarán a la comercialización del producto, crear más impacto y "hacer posible un futuro más circular". La propuesta ganadora responde a la concepción que la compañía tiene sobre la implementación de la economía circular en la industria del embalaje que se basa en "hacer de el un servicio" y recogerlo para "reutilizado en muchos más ciclos de entrega".
"El uso de embalajes y paquetería ha supuesto una pesada carga para el medio ambiente, y la gestión de este residuo se enfrenta a un desafío debido a su reciclabilidad", ha asegurado el CEO de Grupo Landbell y creador del premio, Jan Patrick Schulz.
El propio Schluz ha señalado que la decisión del jurado se debe a la similitud de las propiedades del EPS y de este embalaje a lo que se suma el origen vegetal de los componentes empleados como cáñamo y hongos, específicamente su micelio. Además, ha destacado el proyecto de la empresa ganadora de construir pequeñas fábricas, con una línea de producción automatizada de circuito cerrado ubicada en contenedores de unos 12 metros para la producción de estos embalajes.
Según datos de la organización, la edición de Green Alley Award --primer premio europeo enfocado a startups de economía circular que organiza la matriz de European Recycling Platform (ERP), Grupo Landbell-- ha contado con la participación de 226 proyectos procedentes de 25 países europeos. Entre los países con mayor número de proyectos en concurso, España con 20 proyectos se situó en la cuarta posición, por detrás de Alemania con 68 proyectos presentados, Italia con 33, y Reino Unido con 28. La mayoría de los proyectos han centrado sus esfuerzos en la búsqueda de soluciones para residuos textiles, municipales, de envases y de alimentación.
Una vez conocidos los seis proyectos finalistas, estos participaron en sesiones de tutoría de Green Alley, donde trabajaron con expertos en sus conceptos iniciales, analizando sus ideas y modelos de negocio. Asimismo, los panelistas los orientaron en áreas como el desarrollo comercial, la gestión de la cadena de suministro, marketing, normativa o las políticas de economía circular.
Antes del fallo del jurado, las seis startups finalistas tuvieron que presentar su idea de negocio al público
asistente y al jurado en un acto celebrado en Berlín. Entre ellas, se encontraba la plataforma española Bcome que pretende alcanzar una trazabilidad responsable de suministros para empresas de moda, prestándoles ayuda en el rastreo de todos los pasos de la cadena de valor.
Además, los otros cuatro finalistas incluían un marketplace enfocado a pymes para facilitar la compra de envases sostenibles; una plataforma para la compraventa de equipos eléctricos y electrónicos usados; una solución para conectar a los recicladores "informales" con el mercado del plástico reciclado, y una tecnología de análisis de materiales para compuestos plásticos que permite mejorar el control de calidad de este material reciclado.