Actualizado 23/08/2009 11:59

Teresa Ribera no cree que la crisis influya en la sostenibilidad y alaba el papel del sector eléctrico en la reducción de CO2

Asegura que España cumplirá los objetivos de 2012 y 2020 y afrontará bien los efectos del cambio climático "por su dilatada experiencia"

MADRID, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

La secretaria de Estado de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), Teresa Ribera, no considera que exista una relación directa entre la crisis económica y el incremento de la sostenibilidad pues, a su juicio, la reducción en las emisiones de dióxido de carbono (CO2), que cayeron un ocho por ciento el año pasado, "tiene más que ver con un cambio estructural en el modelo del sector eléctrico que apuesta por tecnologías más limpias, con mayor ahorro y eficiencia".

"Las emisiones descendieron un 16 por ciento en 2008 en el mercado eléctrico, que es el principal responsable de la caída general experimentada", explicó Ribera en una entrevista concedida a Europa Press. En este sentido, aseguró que este sector va incorporando las señales del marco regulatorio sobre el incentivo de las energías renovables, frente a los gases causantes del efecto invernadero "sobre todo a través de las señales en los precios".

Así, apuntó que el encarecimiento hasta los 20 euros de la tonelada de CO2, así como la subida del precio del carbón en los mercados internacionales dan como resultado que a las empresas eléctricas no les interese apostar por la generación a través de esa vía. "La combinación coste-carbón y coste-CO2 no les sale rentable", añadió. Sin embargo, recordó que España lleva cuatro años consecutivos con una tasa acumulada de mejora en la intensidad energética, tres de ellos "en plena bonanza económica" con un ligero desacelerón a finales de cuarto.

En lo que respecta al momento actual, Ribera destacó el "clima de estabilidad" que se refleja en un mantenimiento, tanto en la caída de la demanda de electricidad como en la rebaja de gases contaminantes. "La situación está equilibrada, pues por un lado sigue aumentando el peso relativo de las renovables y manteniéndose el del gas con respecto a las industrias térmicas de carbón, pero se dan los dos elementos menor solicitud y cambio de mix energético", destacó.

"La identificación de los riesgos del calentamiento global es tan abrumadora que no se puede negar", afirmó la secretaria de Estado, en respuesta a quienes se cuestionan o niegan la existencia del fenómeno. Asimismo, subrayó que por el momento "nadie ha presentado bases sólidas que sirvan para refutar la teoría del cambio climático". "Aunque hay voces que siempre lo cuestionan todo, la magnitud del problema es tal que no se puede tomar a la ligera o negarlo", criticó.

LAS RESERVAS DE AGUA, VÍCTIMAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

En esta línea, dijo que la consecuencia "más clara" del problema para España es "el incremento en la intensidad y frecuencia de los procesos meteorológicos extremos". "Se observa una tendencia clarísima en la reducción del agua disponible en nuestras cuencas desde hace 25 años, tal y como demuestran los datos hidrológicos de los últimos 50 años", indicó. Así, explicó que la elevación de los termómetros, con un promedio de temperaturas muy por encima de las de décadas pasadas, "explican las continuas sequías y en el incremento del riesgo de incendios".

No obstante, para Ribera, España cumplirá "sin ninguna duda" con los objetivos de 2012 y 2020 en la lucha contra la contaminación ambiental, a pesar de que supondrá un esfuerzo "relativamente superior" al de la media de la Unión Europea. "Pese a ello entendemos que es palabra dada y que debemos movernos en esa dirección con sentido de la responsabilidad", apostilló. Igualmente, recalcó que la sociedad española "está en condiciones de cambiar el patrón económico hacia un modelo plenamente sostenible".

"En estos momentos la prospectiva del Gobierno es que las emisiones en el periodo 2008-2012 sean del 36,6 por ciento por encima de las del año base", señaló. De cara a la meta propuesta para 2020, pronosticó que el Estado "respetará el paquete de energía y cambio climático que le corresponde". Aún así, demandó una integración transversal de las políticas de sostenibilidad que esté presente en todos los análisis, "ya que es uno de los retos más importantes que quedan por hacer".